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"POSICIÓN Y AUTORIDAD EN CRISTO" UN COMENTARIO DE LA CARTA A LOS EFESIOS Por Ramón R. Herrera. ESCRITOR
DE LA EPISTOLA: Pablo Pablo llegó a Roma en el año 61 DC.
como prisionero, por dos años vivía en su propia casa alquilada donde
recibía a todos los que acudían a él. (Hechos 28.16-30). El tema de esta carta es el eterno
propósito de Dios de establecer y completar la Iglesia de Cristo. Un misterio
no revelado en el AT. Es más maravillosa que cualquier templo hecho de manos,
edificada de piedras vivas, hasta ser la morada de Dios en el Espíritu Santo.
Es el Cuerpo de Cristo en el mundo, con el propósito de andar como Él andaría. Hay
varias cosas que indican que Efesios era una carta circular, o sea un tratado
doctrinal en forma de carta, a las iglesias de Asía Menor, ya que algunos
manuscritos omiten la palabra “en Efeso”. LA
EPISTOLA VERSÍCULO POR VERSÍCULO 1.1-2-
Pablo Hace una reclamación de su apostolado por
la voluntad de Dios y nos
da su habitual saludo, gracia
y paz. V.3-
en los lugares celestiales Este es un reino de autoridad no sólo
de posesiones sino también de experiencias a la que es llevado el creyente a
causa de su unión con Cristo. Vs.
4-8- Predestinados.
Dios ha determinado de antemano que los que van a creer serían
adoptados en su familia y hechos conforme a su Hijo. Esto es causa de la elección
de Dios (v.4); Y está basada en su gracia y su perfecta voluntad (Vs. 5,9,11),
siendo el objetivo darle toda la gloria a Dios (v.14), pero es importante
conocer que esto no releva a la persona de su responsabilidad de creer
y desarrollarse. Esta posición de un gran privilegio; esta práctica
implica el crecimiento en la gracia y el conocimiento de Cristo. Redención.
Hay
tres puntos que esta realidad de la redención nos lleva a considerar. El pago
del rescate por la sangre de Cristo, esta también obró contra el retiro de la
maldición de la ley y sobre todo la liberación de la esclavitud del pecado,
que nos ofrece la gracia de Dios. Vs.9,
10- Misterio.
Las bendiciones fueron dadas a conocer a los creyentes cuando el Señor
les muestra el misterio de su soberana voluntad, y el método de redención y
salvación. El misterio de que habla aquí, es que los gentiles habían de ser
bendecidos como parte del Cuerpo de Cristo esto es su Iglesia. Bendecidos de la
misma manera que los judíos. Esto era desconocido en el AT, pero fue revelado
por Pablo. Vs.11-12-
Dios no solamente nos ha dado una herencia en Cristo, sino que nos ha hecho
herencia para Cristo. La Iglesia es su Cuerpo, el templo, la novia, la esposa; y
un día participaremos de todas las cosas en unión con Cristo. V.31-
Este es un versículo muy importante ya que bosqueja el camino de la salvación.
(1) el pecador oye la Palabra de Verdad (2) Confía en Cristo, (3) Recibe el Espíritu
Santo y es Sellado para siempre. El espíritu entra en el corazón del creyente
en el instante en que el pecador confía en Cristo. Lo que este sello quiere
decir es que Dios nos posee y nos guarda. Lo más glorioso de todo es que ¡Nadie
puede romper el sello de Dios!. V.
14- Garantía. En materia de
negocio esto significa el dinero que se entrega como señal por la posesión de
lo comprado. Cristo ha adquirido nuestro futuro, pero todavía no hemos entrado
en todas las bendiciones. Dios nos ha dado su Espíritu como la “garantía”
que nos asegura que recibiremos en gloria las bendiciones que Dios nos prometió. Vs.17-18ª- Las verdades espirituales deben discernirse espiritualmente, esto sólo viene del Espíritu. Él fue quien escribió la Palabra; Él es el único que puede enseñarnos lo que ella dice. V.18b
– Debido a que Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo
tenemos una bendita esperanza, que no depende de nuestra bondad, sino que
depende de su gracia. V.18c-
no sólo tenemos una herencia en Cristo, sino que somos una herencia para Él (véase
v.11). Hay una palabra que aparece con frecuencia en esta carta es riquezas; esto sugiere que
nada falta, nada más de lo que necesitamos. Muchos creyentes maduran
cuando aprenden cuánto significan para Él y es cuando
empiezan a vivir una vida llena de gozo. Vs.19-23-
El mismo poder que resucitó a Jesús de entre los muertos está a nuestra
disposición todos los días. Cristo ya ha ganado la batalla contra el pecado,
la muerte, el mundo y el maligno. Estamos seguros de que el pueblo del Señor no
lucha por victoria, ¡sino desde la victoria!. Y
sentados con Cristo, en lugares celestiales, lugares de autoridad, donde tenemos
poder, paz, y victoria. CAPITULO
2 El
capítulo 1 da énfasis a nuestras posesiones en
Cristo; y el capítulo 2 enfatiza nuestra posición
en Cristo. La posición
determina sus posesiones y también su autoridad. Permítame una analogía; el
Presidente de EEUU. Su posición como la persona que se sienta en la Casa Blanca
le da poder y autoridad. Así es con el creyente. Independientemente del lugar
donde estemos tenemos poder y autoridad en el campo espiritual debido a nuestra
posición en Cristo. Vs.
1-3- La Biblia dice que los pecadores están muertos espiritualmente; o sea la
persona interior está muerta a las cosas espirituales. Todo pecador está
muerto, sin importar la edad; los pecadores no sólo están muertos, sino son
esclavos de la carne y viven para complacer a sus deseos engañosos. Nacieron
por naturaleza hijos de ira; al rechazar a Cristo nos convertimos en hijos de
desobediencia, cuando confiamos en Cristo nos convertimos en hijos de Dios. Vs.
4-9- “Pero
Dios” Estas palabras están entre las más grandes de la Biblia. Dios
pudo dejarnos en el pecado y vivir eternamente con el maligno, pero en lugar de
eso Él decidió salvarnos a causa de la elección; Nos dio vida, nos resucitó
y nos hizo sentar juntamente con Él en los lugares celestiales. V.10-
Somos hechura suya, nueva creación
y confié en Dios que hace la obra en usted. No sabemos lo que nos depara el
futuro, pero de una cosa sí estamos seguros, que Dios tiene el futuro en sus
manos. El Padre amante que me escogió, me llamó y me salvó. Y ha trazado un
plan maravilloso para mi vida, ¡Cuánto debemos a la gracia de Dios!. Vs.
11-12- No ignoramos que Dios hace una diferencia entre judíos y gentiles, como
raza no como individuos. Los gentiles estaban sin Cristo; y no tenían la
promesa de un Mesías. No eran parte de la nación de Israel; podemos decir que
las leyes del AT ponían un gran abismo entre judíos y gentiles. En vez de ser
el pueblo de Dios, eran extranjeros, sin Dios y sin esperanza en el mundo. Es
decir, para resumir en dos palabras los gentiles “estaban
lejos”. Vs.
13-17- “pero
ahora” es el versículo 13 traza un paralelo con “pero Dios del versículo
4. Al morir Cristo en la cruz rompió toda barrera que se interponía entre
estos dos pueblos. En el tempo había una pared que separaba “el atrio de los gentiles” del
resto del tabernáculo; y sobre esta pared había un rótulo que advertía que
matarían a cualquier gentil que pasara más allá de ese punto. ¡Cristo derribó
esa pared!. Porque en Él todos son hechos uno. Derribó además la pared física
porque en El todos uno. También derribó la pared espiritual y acercó a los
gentiles que estaban lejos. Destruyó la pared legal porque cumplió la ley y
dio término al reinado de la Ley Mosaica que separaba los judíos y gentiles
(Vs. 14-15)’ Cristo
no sólo hizo la paz entre los pecadores y Dios, sino también entre judíos y
gentiles. Tomando a los judíos pecadores y a los gentiles pecadores y mediante
la cruz hizo “un
nuevo hombre, entiéndase persona” La Iglesia. Hay
que tener presente que el misterio de la Iglesia se reveló a través de Pablo,
y que los judíos cristianos les llevó, y aun les lleva, algún tiempo entender
el nuevo programa de Dios. Ahora se revela la verdad de que la cruz de Cristo
condena como pecadores tanto a judíos como a gentiles, de la misma manera también
los reconcilia en un “sólo cuerpo a aquellos que creen en Cristo”. Vs. 18-22- Tanto los judíos como los
gentiles tienen acceso al Padre en el Espíritu. Bajo es sistema judío
solamente el sumo sacerdote podía entrar a la presencia de Dios y eso solamente
una vez al año. Pero en la nueva creación todo creyente, tanto judíos como
gentiles, tienen la bendición y el privilegio de entrar al Lugar Santísimo.
Tanto judíos como gentiles pertenecen a la familia de Dios. CAPITULO
3 En este capítulo Pablo cierra la
primera parte de la carta a los Efesios donde el apóstol ha descrito nuestras
riquezas en Cristo, y el apóstol Pablo pasa a la sección práctica o sea el
andar con Cristo, pero lo que hace primero es una pausa para orar Vs. 1-12- Pablo se llama a sí mismo
prisionero. Si buscamos la causa de sus prisiones la encontramos en Hechos capítulo
22. Fue arrestado en Jerusalén e hizo su defensa ante el pueblo (Hch. 22.21).
Aquella gente lo escuchó hasta que
llegó a la palabra “gentil”
y entonces estalló el motín. (Hch.10.15).. Pablo da una explicación que Dios le
había dado una revelación especial que él califica como “el misterio de Cristo” En
el AT Dios reveló a través de los profetas el programa para el pueblo de
Israel; que Él establecería cuando recibieran al Mesías y después Israel
convertiría a los gentiles. A los israelitas se le ofrecieron tres
ofertas, pero la nación las rechazó. Rechazó al Padre, quien envió a Juan;
al Hijo; y al Espíritu Santo, que le daba poder al testimonio de los apóstoles.
Con la muerte de Esteban las ofertas cesaron temporalmente; el mensaje fue a los
samaritanos y también a los gentiles. Por otro lado Pablo fue salvo
milagrosamente en el camino a Damasco (Hch.9). El ministerio de Pablo fue a los
gentiles y su mensaje era uno de gracia, siendo su tarea principal anunciar “el
misterio” que no se había dado a conocer antes pero en el tiempo de
Dios lo revela mediante el Espíritu a sus apóstoles y profetas del NT. No
podemos decir que los doce entendieron desde el principio “el misterio de la Iglesia”.
Hasta Pedro tuvo que tener una visión del cielo en Hechos 10 antes de poder ir
a los gentiles; mientras Pablo recibió la verdad del Cuerpo y su significación. “Las inescrutables riquezas” Esto significa que no se pueden contar. Usted no puede detectar este misterio de un Cuerpo en el AT; que fue un misterio escondido en Cristo. Vs. 9-10- Podemos ver un misterio
doble: Pablo debía dar a conocer al pueblo la “administración”
o dispensación, es la misma palabra del versículo 2 del misterio; la
Iglesia debía revelar a los ángeles, a los principados y potestades, la
sabiduría de Dios. Estos ángeles aprenden a través de la Iglesia sobre la
gracia de Dios. (Véase 1 P. 1.10-12). Es trágico ver a pastores e iglesias
que deambulan sin una meta, sin entender el propósito de Dios para esta época,
el mensaje de la gracia de Dios, y en no convertirse en legalistas que
dolorosamente, por no entender la Palabra de Dios los convierte en “Asesinos
de la gracia” desperdiciando el tiempo, los talentos y el dinero “edificando
el reino” en vez de “edificar
la iglesia que es el cuerpo de Cristo”. Vs. 13-21- Recordemos que las dos
oraciones de Pablo (aquí en 1.15-23) se complementan. La primera oración era
por conocimiento y la segunda es por edificación. Pablo desea que los creyentes
de Efeso aprendan todo lo que tienen en Cristo y que vivan lo aprendido. Pablo
ora por la familia de Dios en el cielo y en la tierra porque allí es donde está
su familia. También ora para que la persona
interior pueda conocer la fortaleza espiritual; ya que el Espíritu Santo nos da
poder adentro a través de la Palabra de Dios y la oración. Vs.20-21- Pablo enseña que cuando uno
ora el Espíritu de Dios obra en nosotros y recalca que Dios nos concede poder
mediante su palabra. “Arraigados”
(v.17), nos sugiere una posición firme, una especie de hábito de fe y
amor. Hay muchos creyentes que quieren el fruto del Espíritu sin estar
arraigados en las cosas espirituales. “Comprender”
en el versículo 18 significa “aprender”.
Ya Pablo ha orado para que tengan entendimiento; ahora ora para que se acojan a
estas bendiciones. Por fe nos apropiamos de las promesas de Dios. “Llenos
de toda la plenitud de Dios” (v.19),
este es el propósito de Dios para nuestras vidas. Los versículos 20-21
declaran una gran bendición, cerrando la primera sección de esta carta. Dios
obra en nosotros, Dios obra a través de nosotros, Dios es glorificado en
nosotros. Ese poder obra en nosotros de acuerdo a como abrimos nuestros
corazones a Cristo, y mantenemos nuestra comunión, oramos y nos sometemos a su
Palabra. CAPITULO
4 Muchos comparan la vida del creyente
como una caminata, porque empieza con paso de fe, involucra progreso y exige
mucha fuerza. Si no aprendemos a andar nunca seremos capaces de correr, ni
tampoco como estar firmes en la batalla. Vs. 1-16- Dios nos ha llamado a formar un cuerpo; de tal manera que en la medida que procuramos andar en unidad andamos como es digno del llamamiento. Debemos notar que Pablo no dice que fabriquemos la unidad, sino que mantengamos la unidad que ya existe en el cuerpo. Esta no es una uniformidad denominacional, es una unión y más que ello es una unidad orgánica viva. Vs.4-6- Las bases para esta unidad se
mencionan en estos versículos. Podemos notar que el asunto central es “un
Señor”. El hecho de que hay un cuerpo no minimiza la importancia de
los cuerpos locales de creyentes. El principal énfasis del NT se entiende que
es sobre la iglesia local; pero la administración de la misma se debe basar en
lo que Pablo enseña respecto a “un
cuerpo”. Vs.7-11- En estos versículos se
mencionan los dones para la unidad del cuerpo Al Cristo ascender dio dones a su
pueblo mediante la venida del Espíritu Santo. Así también puso a personas
capacitadas en las iglesias locales. Vs.12-16- Aquí se describe la meta de
la Iglesia. El pastor-maestro alimenta al pueblo con la Palabra de Dios y además
lo equipa para el servicio; los creyentes a su vez, desempeñan la obra del
ministerio. En la medida que los creyentes crecen
y el Padre trae a otros (Juan 6.65), el cuerpo crece en cristo. El versículo
12 puede leerse de esta manera “para
la maduración de los santos en la obra del ministerio, para la edificación del
cuero de Cristo”. V. 17- En la primera parte de este capítulo
Pablo trata con la relación del creyente con la iglesia. En estos versículos
analiza la relación del creyente con “sistema o mundo”. No
podemos negar que estamos “en
Cristo” y somos parte de su cuerpo; pero también estamos en el
sistema mundanal, donde hay muchas tentaciones y contaminación. Pablo comienza con lo negativo: no
podemos andar de la misma forma que lo hacen los inconversos, y aquí es donde
diferimos de algunas iglesias de gracia que son muy liberales en cuanto a la
conducta del creyente. Es muy importante entender que muchos
que nosotros llamamos creyentes en realidad no lo son; si no vea la lista. Su
entendimiento está entenebrecido, porque han creído en la mentira y no es la
verdad; están muertos espiritualmente; se han entregado a cometer toda clase de
pecados. Y andaban de una manera errada debido a que no conocían la verdad y
jamás habían recibido la vida. La vida del creyente tiene que ser
diametralmente diferente a la vida vieja con sus deseos engañosos. Pablo hace
tres admoniciones: “despojarse” vs.22-23 “vestirse” v.24 y “desechar” v.25ss. No es suficiente con morir a la vida
vieja; también tiene que haber resurrección y la manifestación de la vida
nueva. Nos quitamos esas vestiduras de muerte de la vida vieja y nos vestimos
con la gracia de la nueva vida. Es sumamente importante que
consideremos que el viejo hombre (persona) ha sido crucificado y sepultado y que
a medida que consideraremos eso como la verdad nos “despojamos
de este viejo hombre(persona). Debemos “desechar” ciertos
pecados y Pablo hace mención de ellos en el versículo 25. Darle lugar al diablo (la carne) V.27
incluye tanto el mentir como la cólera porque el maligno es mentiroso y
homicida desde el principio. Nuestros labios deben hablar lo que
edifica. La corrupción de labios denota la corrupción del corazón. Si el Espíritu
nos ha sellado, no debemos entristecerlo al permitir que estos pecados de acción
y de actitud estén en nuestras vidas. Necesitamos eliminar la ira y la gritería
mediante el amor y el perdón. CAPITULO
5 Vs.1-6- “Sed pues imitadores” (v.1).
Como hijos de Dios deben imitar a
nuestro Padre. Dios es amor y todos nosotros debemos andar en amor. Cristo nos
dio ejemplo de su amor y debemos ser como Él. Que seamos ejemplo de amor. Pablo describe a Cristo como una
ofrenda a Dios de olor fragante, que llena de gozo el corazón de Dios cuando se
dio a si mismo por los pecadores. Hay pecados que ni siquiera deben nombrarse
entre los creyentes, En el versículo 4 no tiene objeciones al humor, sino a las
bromas inapropiadas y sucias. Todas nuestras conversaciones deben ser siempre
con gracia, sazonada con sal. Los falsos maestros pueden decirnos
que podemos ser creyentes y vivir en pecado habitual y deliberado; pero Pablo
llama a estas enseñanzas como “palabras
deshonestas” (Vs.5-6): éramos
“hijos
de desobediencia” pero
ahora somos hijos de Dios, y debemos andar como Cristo anduvo. Vs 7-14- Esta palabra “participe”
se puede traducir como “comunión,
o compañerismo” Naturalmente indica tener algo en común, los
creyentes son participes de la naturaleza divina, las promesas de Dios, también
de los sacrificios de Cristo, la santidad, el llamado celestial y por último la
gloria de Dios. Los creyentes somos hijos de luz y
debemos, (tenemos), que andar en la luz. Las tinieblas engendran pecado y
mentiras; el fruto de la luz es sólo comparable con el fruto del Espíritu. Vs. 15-17- “Mirad, pues, con diligencia como andéis”, esta palabra,
diligencia, lleva la idea de mirar a los lados con mucha observación, como para
no tropezar. También significa andar con inteligencia y no con ignorancia. Cuan
falto de entendimiento es andar por
la vida sin conocer la voluntad de Dios. Cuando obedecemos la voluntad de Dios “aprovechando
bien el tiempo” (V.16) y no desperdiciándolo, ni la energía, ni el
dinero, ni el talento en aquello que está fuera de la voluntad de Dios. Las
oportunidades perdidas nunca se recuperan. Vs. 16.6.9- Notamos que esta sección
términa en el capítulo 6 y se trata de la armonía tanto entre familiares así
como trabajadores y patronos. El secreto de la armonía en el hogar
es simple, ser llenos del Espíritu. Así como la armonía dentro de la iglesia
dependen del Espíritu (V.8). A la iglesia lo que la mantiene unida es el poder
de adentro y no la presión de afuera. Notamos las señales de la vida llena del
Espíritu: gozo VV.19), gratitud (V.20), obediencia (V. 21ss). A la Iglesia se le describe como la
esposa de Cristo, y es muy interesante la comparación con la primera esposa que
la Biblia registra. Fue formada del costado de Adán y a Cristo le abrieron el
costado por causa de los elegidos, en la cruz del Calvario. A Eva la formaron mientras Adán dormía
y Cristo experimentó el sueño de la muerte para crear la Iglesia. Eva
participaba de la naturaleza de Adán y la Iglesia participa de la naturaleza de
Cristo. (Vs.30-31). Eva fue objeto del cuidado de Adán y Cristo ama a su
Iglesia y la cuida. Adán estuvo dispuesto a convertirse en pecador debido al
amor que le tenía a su esposa y Cristo voluntariamente fue hecho pecado debido
a su amor por la Iglesia. Eva fue formada y traída a Adán antes que el pecado
entrara en la familia humana; la Iglesia estaba en el corazón de Dios antes de
la fundación del mundo. (Ro. 7.4 y 2 Co. 11.2). El agua que se menciona en el versículo
26 no es el bautismo, porque Pablo esta hablando de un proceso continuo y ningún
creyente se le bautiza continuamente. La palabra no es sólo agua limpia, sino
también es el alimento espiritual que la nutre (V.29). Es el nuevo alimento
espiritual para la nueva naturaleza del creyente. CAPITULO
6 Vs. 1-9- Pablo aplica esta verdad
tanto a los hijos y los siervos. Los hijos deben obedecer a sus padres por
varias razones, es lo correcto, así se le ordena, esto trae bendiciones. La
regla de oro se aplica al hogar y a los hijos se les debe tratar como a
personas, no como a cosas. Los padres deben disciplinar (criarlos) a sus hijos y
aconsejarlos (amorosamente) en el Señor. Vs.19-12- El maligno es un enemigo
fuerte, y Pablo nos exhorta a que tengamos fortaleza; él sabía que la carne es
débil y que solamente podemos vencer con el poder del Señor. Notamos que entes
de que Pablo nos diga en el versículo 11 que estemos firmes, en el versículo
10 nos manda a fortalecernos. Cuando nos damos cuenta que estamos sentados con
Cristo en los lugares celestiales muy por encima de todos los principados y
potestades de Satanás (1.19-23) y que ese mismo poder de Dios está a nuestra
disposición mediante el Espíritu Santo (3.14-21). Parece un contra sentido
pero debemos sentarnos antes de
poder caminar y debemos andar antes de poder firmes. Uno tiene que entender su
posición espiritual antes de tener poder espiritual. Debemos estar muy alerta contra las
asechanzas del maligno (v.11). Esto prueba su estrategia, sus maquinaciones y
artimañas. Es el gobernador de las tinieblas y usa las tinieblas, para promover
su causa. Vs.13-17- No debemos “dar lugar al diablo”, o
sea, que no deje áreas sin protección, para que el maligno no encuentre una
rendija para poder meter su “mano
peluda”. La armadura que Pablo describe es para
protección; la espada (La Palabra de Dios) es para una batalla real. “Con
la Verdad” El maligno es mentiroso, padre de
mentira, pero el creyente elegido conoce la verdad y no será engañado. “Con
la justicia” Esto significa que el andar
diario y consistente del creyente, que anda en la luz no dará la más minima
oportunidad al maligno para atacar. Tenemos la justicia imputada de Cristo y
andamos en la justicia impartida del Espíritu Santo. “Evangelio de paz” El maligno divide y destruye. Cuando el creyente anda en la senda de la paz, el maligno no puede alcanzarlo. Los pies del creyente deben estar limpios, calzados con el apresto del evangelio. “Tomad el escudo de la fe” El maligno es una fuente de incredulidad y duda. A medida que el creyente usa el escudo de la fe, apaga los dardos de fuego de la incredulidad y la duda. “El
yelmo de la salvación” El versículo 17
puede que se refiera a nuestra suprema salvación cuando Cristo vuelva. El
creyente tiene la mente fija en la venida de Cristo y por tanto no caerá en las
trampas del maligno. Esta bendita esperanza debe ser como un casco que protege
la mente y el entendimiento. Estos componentes de la armadura y las armas no son
suficientes para ganar la batalla; tiene que haber energía para hacer el
trabajo; y nuestra energía viene de la oración. Los soldados creyentes deben orar con
los ojos abiertos “Velar y orar” es el secreto de Dios para vencer al mundo (sistema),
la carne y al maligno. No debemos orar sólo por nosotros mismos sino también
por los soldados hermanos (V.19ss). Pablo concluye esta magnifica carta
con asuntos personales, sabiendo que sus amigos desearían saber su condición.
Es natural que ellos podrían orar más inteligentemente por él si sabían sus
necesidades. Pablo quiere darles consuelo también (V.22). No hay dudas de que
Pablo era un verdadero santo que tomaba de la provisión de Dios para todas sus
necesidades. Y se despide diciendo: “La
gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor
inalterable (V.24). |
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Sola
Gratia, Sola Fide, Solus Christus, Sola Scriptura, Soli Deo Gloria
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