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EL
SANTO DE ISRAEL Por: Ramón R. Herrera “El profeta evangélico” Es
posible que usted, deseando estudiar la Biblia, haya vacilado en estudiar un
libro como el de Isaías, ya sea porque te luzca extenso, o por lo nuevo y extraño
de parte de su contenido. Esto es, sin pretensiones, un repaso elemental, que
tiene por objeto ayudarte de alguna manera a que puedas familiarizarte con el
contenido de este libro y su mensaje. Por el contrario, si estas
buscando un comentario técnico, con palabras hebreas, versículo por versículo,
este no es el estudio que te conviene. Si deseas un análisis detallado del
libro de Isaías, te digo, que deber buscar en otro lugar. Este estudio no pretende ser
un trabajo de erudición, si bien hemos buscado la verdad de lo que enseña este
libro, puedo decirte que estamos muy agradecidos por la contribución de
maestros escritores que hemos estudiado con mucho respeto y constancia. En este estudio no hemos
hecho intentos de documentación, ya que ello iría contra el propósito que nos
hemos propuesto. Aquí encontraras solamente, que las investigaciones de muchos
interpretes las hemos puesto al
alcance de aquellos estudiantes de la Biblia que no han hecho estudios teológicos. Muchos estudiantes de Biblia
se encuentran inmersos en detalles antes de conocer lo necesario, en sus enseñanzas
generales, o lo que es lo mismo “de volar en cañones” como decía mi abuela.
Y esto a lo que lleva es el descorazonamiento y el fracaso en el estudio de la
Palabra de Dios. Aquí solo encontraras un
estudio hecho con sinceridad, y con mucha oración, sin pretensiones de “gran
maestro”Espero que este estudio te ayude a conocer este gran profeta que le
han llamado “El Profeta evangélico” Ningún libro del Antiguo
Testamento, a excepción de los Salmos, se cita tanto en el Nuevo Testamento
como Isaías. El profeta tuvo mucho que decir en referencia a su tiempo, estaba
muy preocupado por la amenaza de la cautividad babilónica. Pero fue claramente
el «profeta evangélico.» En este
libro abundan las alusiones mesiánicas, y es muy fácil ver al Señor
Jesucristo en sus páginas. Siguiendo
con ese pensamiento este es el libro de Emmanuel (7.14), del hijo que nos es
dado, cuyo nombre es «Maravilloso, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno
Príncipe de paz» (6.9). De la vara del tronco de isaí (11.1), del Rey
que reinará con justicia (32.1.Como pastor (40.11), como siervo (42.1), varón
de dolores (53. 3; 7.) Hay muchas más descripciones del Señor Jesucristo que
fueron profetizadas unos setecientos años antes de que Él viniera al mundo. Si
miramos en el Nuevo Testamento, vemos en muchos
lugares el nombre de Isaías. El evangelista Mateo lo cita muchas veces con el
propósito de mostrar que Jesús de Nazaret es el Mesías prometido y el Rey.
Juan el Bautista al comienzo de su ministerio, también cita a Isaías. El Señor
Jesús también lo cita al anunciar el cumplimiento de la profecía que había
leído en Isaías 61. Juan nos
informa que Isaías habló de la gloria del Señor Jesús, y el tesorero etíope,
que regresaba a casa de su viaje a Jerusalén iba leyendo al profeta Isaías.
También Pablo en su ministerio oral como escrito, menciona a Isaías. No
hay casualidad en las cosas de Dios, hay predestinación, por tal razón el
nombre del profeta Isaías significa, «la salvación de Jehová» y ese es el
tema del libro. Isaías debe proclamar el juicio por el pecado, debe
anunciar la venida de la cautividad babilónica, pero en medio de estos
pasajes que hablan de la cautividad, también se pueden encontrar destellos de
libertad. Esto no puede limitarse a la liberación de Babilonia durante el
mandato de Ciro. Es más hay en la visión del profeta una liberación mayor que
realizará Emmanuel, la extensión de la salvación de Jehová, por medio de su
Hijo, que abarcará «hasta los confines de la tierra.» LAS PRIMERAS PROFECIAS 1:1-5:30
Una especie
de prólogo V.1- Este primer versículo, es realmente, el titulo inspirado de
este libro, al llamarse «visión». Esto indica lo sobrenatural de la revelación.
Isaías recibió el mensaje de Dios en forma de percepción profética
sobrenatural. El mensaje está dirigido al Reino del Sur, y la capital, Jerusalén
bien podemos decir que se destaca como una representación del reino en su
totalidad. El
reino de Judá estaba regido por descendientes de David, podemos comprender
claramente lo terrible de esta apostasía y la rigidez de la denuncia de parte
de Dios que cae sobre el reino. Dios
acusa 1:2-23 Hay
una similitud entre el cántico de Moisés que aparece en el Capítulo 32 del
libro de Deuteronomio. A pesar de todas las bendiciones que el Señor derramó
sobre el pueblo de Israel, no descontamos los privilegios especiales que el Señor
les concedió. Estas personas eran peores que aquellos animales, como el buey y
el asno, dos animales domésticos que se les conoce por su estupidez y por su
terquedad. En el versículo 4 vemos a Dios por primera vez en este libro
caracterizado como el «Santo de Israel». Y su santidad no podía sino ser
provocado por esa situación que persistía en pecado. Toda acusación,
que Dios hace contra la humanidad, es basada en su amor y misericordia. El Señor
no se goza en la perdición de los pecadores. Notemos el versículo 5 «¿Por qué
querréis ser castigados?» Las condiciones que aquí se describen son el
cumplimiento del juicio que Dios pronunció contra Israel por su desobediencia.
El juicio se contempla como si ya hubiera tenido lugar, (vs 8,9). Dios no lleva
a cabo una destrucción total de Judá, como hiciera con Sodoma y Gomorra. Dios llama a
la nación Sodoma y Gomorra (v.10) y muchos, protestarían que se les comparase
con aquellas ciudades pecadoras descritas en el capítulo 19 de Génesis, pero
lo más grave de esta corrupción es que se cubría con una capa de religiosidad.
Israel repetía y repetía continuamente todas las formulas de adoración, que
eran dadas por Dios, pero no tenían ningun significado. Esas manos que alzaban
hacia Dios suplicantes estaban manchadas de sangre (v.15). Dios es
un Dios de gracia y él la derrama con toda misericordia y paciencia; es por
ello que apela a las personas pecadoras la Escritura dice: « Venid luego, dice Jehová, y
estemos a cuenta: si vuestros pecados fuesen como la grana como la nieve serán
emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca
lana» (v.18) Si tenemos en
cuenta la enseñanza de la Biblia, sabemos que la limpieza del pecado esta
basada en el sacrificio de Cristo en la cruz. Este sacrificio que fue
profetizado en las palabras de Isaías. El pueblo de Israel estaba contra la
pared, pero Dios les ofrecía su gracia aunque muchas veces la gracia es
despreciada, no hay otro remedio, ni hay otro camino, sólo el juicio de Dios.
El pacto de relación entre Dios y su pueblo, tanto en el Nuevo como en el
Antiguo Testamento se compara con casamiento (v.21-23) El Dios del juicio 1:24-31 Cuando Dios
anuncia su juicio, emplea una combinación de nombres para sí mismo que no
encuentra en ninguna parte del libro (v.24) «Ea, Basta ya) Se llama a sí mismo
Jehová, que significa entre otras cosas, Dueño Soberano, Jehová de los ejércitos,
el que mantiene el pacto, el fuerte de Israel. Estos tres nombres juntos
enfatizan la omnipotencia de Dios, y además muestran la certeza del juicio que
acontecerá. Este juicio
implica, redención para algunos, verdad, hay una depuración que está descrita
en los versículos 25-31. El futuro reinado del Mesías
2:1-4 Esta profecía
tiene que ver con los tiempos mesiánicos, ya que la expresión «lo postreros
tiempos» (2.2) en el AT tiene este
significado. Hay una correlación con el Profeta Miqueas especialmente en el capítulo
cuatro de ese libro. Miqueas era contemporáneo de Isaías, pero no debemos
pensar que haya dependencia del uno y el otro, ya que Dios podía dar la misma
profecía a los dos hombres. Las personas
suspiran por la paz, pero, no se dan cuenta de lo difícil de sus esfuerzos por
conseguirlo. Solamente cuando la Palabra sale de SION (v.3), cuando El mismo
reina sobre las naciones (v.4) vendrá la paz. El desarme mundial es una utopía. El juicio de Jehová contra
los soberbios v. 5-3:26 En los versículos
finales observamos un juicio contra las hijas de Sión. En los versículos 18-23
hay una lista de veintiún artículos
femeninos, algunos muy difíciles de identificar con certeza. El futuro glorioso de
Jerusalén 4:1-16 El primer
versículo del capítulo 4 pertenece realmente al final del capítulo 3. El
marido tenía la obligación de mantener a su esposa (o esposas) y concubinas.
Pero la destrucción y la escacez de hombres causadas por la guerra hacían que
las mujeres, renunciando a este derecho, se mostraran dispuestas a entregarse
como esposas, concubinas o esclavas, para evitar la vergüenza de quedar sin
marido y sin hijos. Dicho lo
siguiente pasamos a otro tema. En la literatura profética, los mensajes de
esperanza siguen con frecuencia a pasajes anunciadores de juicio y castigo. La
frase «los sobrevivientes de Israel» (v.2) introduce a un tema importante:
Dios va a conservar una parte de su pueblo y no permitirá que sea destruido del
todo. A los sobrevivientes, salvados únicamente por la gracia de Dios, se les
llama a veces «el resto» (v.4) “Con
espíritu de juicio y con espíritu de devastación; Otra posible traducción:
dicte una sentencia y ejecute su castigo. (v5-6) Por medio de la nube y del
fuego, Dios condujo a su pueblo por el desierto después de sacarlo de Egipto.
De la misma forma conduce a su Iglesia a la Patria Celestial, después de
liberarla del pecado y la maldad. Parábola de la viña 5:1-30 Este
pasaje es una parábola en forma de canción, como las entonadas en la vendimia
o cosecha de uva, posiblemente durante la fiesta de los tabernáculos. Las
personas de Judá que escuchaba al profeta debió acompañar complacioda al
canto, hasta se dio cuenta de que se trataba de una condena contra ellos mismos,
a causa de su infidelidad (v7). La viña es una imagen que representa en muchas
ocasiones a pueblo de Israel. El profeta
toma la palabra en nombre del Señor y se presenta como su «amado», es decir,
como el que representa sus intereses y además es su potador.Al poner a sus
oyentes como jueces, el profeta hace que los verderos acusados se condenen a sí
mismos. (v 8-30) Esta
sección contiene seis «ayes» o pronunciamientos de juicio, contra los que
caparan casas y terrenos, contra la vida disoluta de los poderosos, contra los
que con sus acciones se burlan de Dios, contra los que pervierten los cánones
morales, contra los que se creen sabios, y contra los jueces corruptos. La justicia
de Dios interviene con toda severidad. Primero, se le invoca en términos
generales (v.24), luego se le describe como un golpe de la mano de Dios (v.25) y
por último, se la ve como ejército
invasor (vs, 26-30). VISION Y LLAMAMIENTO DE
ISAIAS 6:1-3 En
nuestro estudio de Isaías, se hace necesario prestar mayor atención a ciertas
partes del libro que no a otras. En este estudio veremos las profecías de
Cristo. Sin embargo este capítulo seis no es una profecía de Cristo, pero,
tiene una relación directa con El. (Juan 12:39-41) «Por esto no
podían creer, porque también dijo Isaías: Cegó los ojos de ellos y endureció
su corazón, para no vean con los ojos, ni entiendan con el corazón, ni se
conviertan y yo los sane. Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y hablo acerca
de El» (vs 1-13) El
relato del llamamiento de Isaías no figura al comienzo del libro, sino que
sirve de prólogo al llamado «libro de Emanuel». Evocando el momento que el Señor
lo llamó para ser su mensajero, Isaías pone de manifiesto la autenticidad de
su misión profética. Isaías vio
al Señor. La palabra que se emplea aquí para Señor significa el Dueño
soberano y se emplea de nuevo en los versículos 8 y 11. Otra palabra diferente
–el nombre de Jehová- se emplea en los versículos 3,5 y 12. El que Isaías
vio es el Maestro o Dueño absoluto de todas las personas, destacándose su
majestad y su gloria. Solamente aquí
se menciona a los Serafines, esta es una palabra hebrea que significa «los
ardientes». Estos son seres celestiales de un orden muy
elevado, porque se encuentran alrededor del trono de Dios y única
ocupación es la continúa alabanza. (v.
3) Santo, santo, santo: La triple repetición tiene la fuerza de
un superlativo. Conocida como «trishagion», esta aclamación ha pasado
a formar parte del culto cristiano. El no pudo olvidar que Dios es Santo, y
emplea el titulo de «el Santo de Israel» veinticuatro veces es su libro. Indignidad
y limpieza vs. 5-7 Una
visión de Dios le da a la persona una percepción más clara de lo que
realmente la persona y es y siempre
será así. Recordamos al patriarca Job, a quien Dios llamara «Varón perfecto
y recto» (Job 1.8; 2.3). Pero cuando vio a Dios se dio cuenta de su propia
pequeñez e indignidad, exclamando: « De oídas te había oído; mas ahora mis
ojos te ven. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza» (Job
42. 5-6). Podemos
estar seguros de que no llevó Dios al profeta para que contemplara tal escena
con el objeto de que Isaías se asombrara, sino para entendiera algo muy
fundamental que la confesión es la puerta para limpieza. Tenemos la esperanza
bendita de que Cristo no vino a llamar justos, sino a pecadores al
arrepentimiento. (Mateo 9.13). El
fuego vivo del altar es aquí el instrumento de limpieza. El altar es el lugar
del sacrificio. La realidad para nosotros en el NT, es que toda limpieza ha de
basarse en el altar de la cruz y la sangre derramada por nuestro Señor y
Salvador Jesucristo. La
misión de Isaías (vs. 8-13) Esta
es una secuencia natural, que no podía ser de otra manera. Ese ¡ay! De confesión
(v.5) está seguido de «heme aquí» producto de la limpieza (v.7), y eso, a su
vez, del «anda» de la misión (v.8). Dios sólo usa instrumentos limpios. Isaías
fue enviado a proclamar la palabra de Dios a un pueblo que no estaba dispuesto
para escucharla. Auque trató de hacerles ver y comprender, ellos empezando por
el rey Acaz (7.12) siguieron sus propios criterios, y no los del Señor. De ahí
el resultado paradójico de su predicación por el profeta, al no ser escuchada
y mucho menos obedecida, dejo a sus oyentes más ciegos y endurecidos de lo
estaban antes de oírla. En el NT se cita con frecuencia estos versículos (Mat
13.14;15; Mc. 4.12; Lc. 8.10; Jn. 12.40; Hch. 28. 26-27). Pero
gracias a Dios, hubo una décima parte (v.13) y siempre habrá algunos que creerán.
Dios siempre tiene su residuo fiel, como aquellos
siete mil del tiempo de Elías (1 Reyes 19.18). Es por esa razón que
Pablo se alegra y dice: «Así también hay en la actualidad un remanente
escogido por gracia. Y si es por gracia, ya no es por obras; porque en tal caso
la gracia ya no sería gracia» (Romanos
11.5-6) LA
SEÑAL DE EMANUEL 7:1-12:6 La
profecía predicativa a veces mezcla diferentes tiempos juntos en un mismo
cuadro profético. El profeta tiene el deber de hablar de su propio tiempo, de
tal forma que puedan entender los contemporáneos; sin embargo, no viene
confinado a su propio tiempo o incluso al inmediato futuro. Si no que el Espíritu
de Dios le lleva a lo largo de épocas y tiempos distantes. De un modo especial,
el Espíritu de Dios llama la atención de los oyentes del profeta a los tiempos
del Mesías. El Redentor prometido. Esta sección de Isaías capítulo 7-12,
constituye una excelente ilustración de este principio. Las profecías fueron dichas
durante el reinado de Acaz (v.1), en un tiempo cuando Siria e Israel eran
aliados contra Judá y el rey Acaz, miedoso y pagano, esperaba momentáneamente
ser destruido por aquellos dos poderes; además, el poder terrible mucho más
poderoso de Asiria amenazaba el horizonte. Por medio de su profeta,
Dios promete la libertad final de su pueblo sólo puede venir a través de uno
que se llama Emanuel, y en estos capítulos se encuentran algunas de las profecías
más conocidas sobre Cristo. Nacimiento de Emmanuel vs. 1-16 Era una señal de degeneración
del pueblo de Israel cuando un rama de ellos formaba alianza con una nación
pagana. Esta no era la primera vez que ocurría semejante cosa tan sórdida,
pero no podemos imaginarnos la consternación en la corte corrompida de Acaz
cuando corrió la voz de que Siria se había confederado con Efraín (v2), el término
Efraín se emplea frecuentemente en los profetas para designar el Reino del
Norte, debido a la función rectora que ejercía dicha tribu de Efraín en el
reino. Es muy significativa la
presencia del hijo de Isaías en este encuentro del profeta con Acaz, ya que el
nombre hebreo del niño, «Sear-jasub, significa un resto volverá (véase Isaías
4. 2,6; 10.21). Este nombre debía recordarle al rey que Jehová mantendría la
promesa hecha a David (2.S. 7.1-16) a pesar de la gravedad de la situación. Mas tarde para reforzar el
alegato de la liberación, Dios invita al rey a que demande una señal y Acaz,
cuyo carácter resulta conocido por el pueblo, es mas, Acaz lejos de depender de
Dios, estaba todavía buscando ayuda de Siria para derrotar a sus más cercanos
enemigos. Si comparamos con otros
pasajes de Isaías (8.18; 20.3; 37.30; 38.7-8) nos muestra que la palabra «señal»
no se refiere necesariamente a un milagro. Lo verdaderamente decisivo es que la
señal sea un hecho presente o cercano cuya realización garantiza que en un
futuro lejano se cumplirá lo anunciado por el profeta. En este caso, el objeto
del anuncio profético era la derrota de los reyes que intentaban destronar al
descendiente del rey David. (v.14) La virgen: El texto
hebreo emplea aquí la palabra «alma», que en otros contextos se ha traducido
por «muchacha o joven» (Gé. 24.43; Ex. 2.8; Sal. 68.25; Cnt. 6.8).Este término
designa a una muchacha joven, en edad de contraer matrimonio o incluso casada.
La palabra «virgen», corresponde a la versión griega de los 70. La identificación de este
niño ha sido objeto de muchas discusiones, pero la gran mayoría de los
interpretes considera que la «señal» dada por el profeta debía ser un
acontecimiento cercano. DE lo contrario, Acaz no habría podido recibir esa señal
como prueba de los reyes de Damasco y Samaria fracasarían en el intento de
arrebatarle el trono al descendiente de David. Por tanto, la madre del niño
debió ser una mujer conocida por Acaz, muy probablemente su propia esposa. Años más tarde, la versión
griega de los 70 tradujo la palabra
hebrea «alma» por la palabra griega «pártenos», que significa «virgen».
De esta manera el texto de Isaías se enriqueció con una perspectiva mesiánica
que no poseía en su forma original. Esta relectura mesiánica no
crecía por completo de fundamento, porque las palabras de Isaías se fundaban
en la promesa de Jehová a David, es decir, una palabra profética que contenía
como germen toda la esperanza mesiánica de Israel. Por eso, Mateo pudo citar
esta profecía como anuncio del nacimiento virginal de Jesús (véase Mateo
1.23). Emanuel significa, en hebreo,
Dios está con nosotros. Este nombre simbólico reafirma una vez más la
protección divina para la dinastía real y para el pueblo. En la profecía hay,
no obstante, contingencia. El pensamiento del versículo 16 parece ser que si el
niño Emanuel hubiese nacido en el
furo inmediato, antes de que fuese lo suficientemente mayor para distinguir
entre lo que es bueno y lo que es malo, los dos reyes enemigos se habrían
retirado. (Vs. 18-25)
Este pasaje reúne cuatro profecías que desarrollan el tema del v.17;
cada una de esas profecías comienza con la frase «aquel día o en aquel tiempo».
Significando derrotas y humillación completas. La invasión Asiria
8.1-22 El profeta continúa mostrando que Asiria vendrá con una invasión
mucho más devastadora que la de Siria y la Israel (7.20) y como símbolo de
este juicio venidero Isaías recibe la instrucción de llamar a su segundo hijo
Maher-salal-hasbaz, (esto es,« el despojo se apresura, la presa se precipita»)-
8.13- no importa lo grande que sea la confederación de enemigos puesto que
siempre, a pesar de todo, Dios librará a Judá si miran a El. Deben mantenerse
delante de Dios con temor reverencial, en lugar de sentirse atemorizados por el
enemigo, por sus adversarios. La imagen de un ave con sus
alas extendidas sustituye a la de los ríos desbordados. Como Emanuel significa
Dios (está) con nosotros. Después que Acaz rechazó sus consejo Isaías se
apartó por un tiempo de la vida pública. Nacimiento y reinado del Mesías 9: 1-7 Otra vez se da un
salto por encima de los siglos. Mas bien se dan dos saltos. En NT nos dice que
la profecía se cumple parcialmente en el ministerio del Señor Jesús en
Galilea durante su primer advenimiento ( cp. 9.1-2 Mt. 4.13-16). No obstante,
debemos reconocer que aquí, como en otros lugares, se ponen juntas las dos
venidas de Cristo en una sola profecía. El apóstol Pedro nos habla
de la turbación de los profetas del AT, en las siguientes palabras. “Los profetas que
profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente
indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo
indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de
antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos” (
1 P.1.10-11). El
nacimiento del niño profetizado en Isaías 9.6 tuvo lugar hace ya mucho tiempo,
en la primera venida de Cristo, pero su reino universal todavía no se ha
cumplido. Hoy cuando se alaba tanto a las personas, incluso entre los creyentes,
necesitamos alabarle a El, que es el único digno de alabanza y adoración. La ira de Jehová contra Israel (9.8- 1034). Esta sección
contiene cuatro mensajes distintos (v. 8-12,13-17, 18-21 10.1-4, con refrán que
se repite de cada uno de ellos. Según algunos comentaristas, Is. 5.25-30, que
contiene el mismo refrán, también formaba parte de esta
sección, pero fue separado de ella cuando el libro recibió su forma
actual. Los tres primeros mensajes se dirigen a Israel, el reino del norte; el
cuarto parece estar dirigido a Judá. Los
nombres de Israel y Efraín se usan aquí como sinónimos; ambos
designan el reino del norte, cuya capital era Samaria. Por otro lado la
maldad dominante, la anarquía y la guerra civil son datos que apuntan el período
del 743 al 737 aC. En el reino del norte. El ataque contra Judá (v.21) pudo
haber tenido lugar hacía el 735 aC. Véase Is. 7.1-9). Los
versículos 5-19 afirman con especial vigor el gobierno devino de la historia.
El Señor no solo se ocupa de su propio pueblo, sino que la que es el soberano
de todas las naciones. Al rey de Asiria lo envió para castigar los pecados de
Judá, pero aquel desbordó con arrogancia los límites de su misión y por eso
fue humillado. Después el profeta vuelve a referirse al tema de «resto»
(v.20-23), relata el ataque del invasor (v,20-23). La referencia a « aquel
tiempo» parece trasladar la profecía más allá de la histórica invasión que
se registra en los días del profeta, a otro tiempo, en
que otra invasión tremenda del país tendrá lugar en el final. Sea cual
sea la relación exacta que pueda tener, sin duda el capítulo 11 parece indicar
a un tiempo lejano. Reinado
justo del Mesías (11.1-16. Este pasaje hace referencia a un tiempo en que el
descendiente del rey David establecerá un gobierno justo (v.3-5), que traerá
paz y armonía (v.6-9). Esta sección se abre (v.1) y se cierra (v.10) con la
imagen de un tronco de isaí, el padre del rey David y cabeza de su linaje. Y de
un vástago que brotará de ese tronco como su descendiente ideal. A esta figura
se alude en Romanos 15.12; Ap.5.5;22.16). Esta
sección (vs. 11-16) se refiere al regreso de los israelitas del exilio, o sea,
el retorno de los exiliados entre las naciones, después de la deportación de
Babilonia. El regreso de los exiliados será aun
más notable que la salida de Egipto (Ex. 14). PROFECIAS SOBRE LAS
NACIONES 13:1-23-18
Los capítulos 13-23 contienen principalmente mensaje
contra las naciones extrajeras. Estos mensajes no son expresión de fanatismo
nacionalista, sino de una fe profética que sobre todo reconoce la soberanía de
Dios sobre todo gobierno humano, tiene como tema a Babilonia, el imperio que
remplazo a Asiria como una potencia mundial después de la destrucción de Nínive,
su capital. Para entender correctamente estos
dos capítulos, se requiere algún conocimiento de las circunstancias
históricas de ese período posterior. En
esta sección veremos mensajes para muchas naciones gentiles y a cada uno de los
mensajes se le llama «profecía»,
que indica su naturaleza. Es un mensaje muy duro, que produce dolor, son profecías
de juicio. Hay,
sin embargo, principios generales que podemos aprender, incluso con el más rápido
contacto con capítulos como estos. Uno de ellos es la absoluta justicia de Dios,
el hecho de que El le va a pedir cuentas a cada nación por lo que haya hecho.
El hecho de que cada una de estas naciones de los tiempos antiguos tengan que
hacerle frente a sus destinos individuales, como se ha profetizado en la Biblia,
muestra que esta es la verdadera Palabra de Dios. Concuerda
bien el hecho de que profecía contra Babilonia sea la primera en la
lista del profeta porque Babilonia constituía
el punto de reunión de la rebelión contra Dios en ese tiempo. En
medio de los pronunciamientos de Dios, referentes al juicio de Babilonia, se
encuentra la mención de la misericordia para su pueblo, para el pueblo de Dios
(14.1). También
contiene la profecía, cuando se compara al
rey de Babilonia con el «lucero hijo de la mañana», astro que lo cananeos tenían
como un dios que había querido ponerse a la cabeza de los demás dioses. Ese
dios, según creían los cananeos, habitaba en un monte ubicado en un punto
en el norte. Con esta imagen el profeta ridiculiza el orgullo y la
arrogancia del rey de Babilonia, insinuando que también él será derribado
como aquel dios pagano, Encontramos una referencia la caída del rey de Tiro en
Ez. 28. 11-19. Algunas
de las profecías que se dan en
esta sección ya fueron cumplidas, al menos de una forma parcial, durante las
invasiones asirias de aquel tiempo, pero al mismo tiempo hay profecías
entrelazadas, que no se refieren a la escena inmediata, sino a la sección
siguiente que se define claramente como «aquel día» y que es sin lugar a duda
una referencia a los tiempos mesiánicos. EL JUICIO DE JEHOVA
SOBRE LA TIERRA 24:1- 27:13
(Vs.
1.23) Los capítulos 24-27 han sido considerados por muchos comentaristas como
«el Apocalipsis de Isaías», por su semejanza con el género de literatura
llamado «apocalíptico». Este pasaje incluye alusiones a un banquete en los días
últimos, al castigo de los poderes celestiales y al resurrección de los
muertos. En
capítulo 24 trata del juicio sobre el mundo entero (v. 1.6.;13) y la cesación
de toda alegría (v.7-13), excepto de la de los sobrevivientes (v.4ª). Luego
vuelve al tema del juicio; hasta los poderes celestiales tendrán que dar cuenta
al Señor victorioso (v.16-23). (Vs.1-12)
El capítulo 25 incluye varios temas: Los versículos 1-5 son una especie de
himno de agradecimiento a Dios por la derrota de sus enemigos y por su ayuda a
los necesitados; los v.6-9 reanudan el tema de Isaías 24.21-23 y anuncian un
banquete en los últimos días; los v.s. 10-12 se refieren al castigo de Moab,
considerado, quizá, como la figura de todos los enemigos de Jehová. (vs.
1.21) Los versículos 1-18 son un salmo, compuesto probablemente, de os o más
himnos distintos, en los versículos 1-6 se reconoce que el triunfo de Judá
debe atribuirse a Dios. Los vs.7-21 son una oración de confianza en Dios y de
petición de ayuda frente a los hombres y frente a los enemigos, es una
respuestas a la plegaria del pueblo, al que se le aconseja que espere la
victoria de Jehová. Ante
que Dios pueda bendecir a su pueblo, tendrán que recibir su castigo los
malvados, ya que la sangre de los asesinados clama desde la tierra.( 20-21). (Vs.1-13)
Este capítulo 27 trata de varios temas, sin clara conexión entre sí:
las naciones serán juzgadas (v.1); Israel, la viña de Dios (v.2-6), tendrá
que sufrir (v.7-11), pero los israelitas desterrados retornarán del cautiverio
(vs.12-13) LA CONDENACIÓN DE
EFRAIN 28:1- 32:24
Vs.1-6) Los capítulos 28-33, con muy pocas excepciones, se refieren a la
crisis provocada por Asiria entre los años 705 y 701 a C. Cuando murió el rey
Sargón II (705 a.C), heredó el trono su hijo Senaquerid. Por aquel tiempo,
Exequias, rey de Judá, hizo alianza con Egipto, lo que determinó la invasión
de Palestina por parte de los asirios. Los distintos mensajes de estos capítulos
pueden agruparse de acuerdo con los seis «ayes» o anuncios de desastre con los
que comienzan. La advertencia a Israel, el reino del norte, en los vs. 1-6, fue
hecha, probablemente, antes de la caída de Samaria (721 a.C). Aquí sirve de
introducción el mensaje dirigido a Judá (vs 7-13). (28:14-29)
No hay nada más detestable que la incredulidad burlona hacia Dios. Aquellos guías
de Judá, que deberían haber aprendido del terrible ejemplo de Israel, de una
forma oculta confiaban en sus impíos tratados de alianza, sin tener en cuenta
las promesas y advertencias de Dios. En
contraste con su refugio de mentiras Dios afirma que va a levantar un fundamento
seguro. ¿Quién puede negar aquí que hay vislumbre del Mesías, del que en otros lugares
se habla como la principal «piedra del ángulo», o piedra de fundamento? (Vs,1.24)
Este segundo anuncio de desastre, en los versículos 1-14, señala el terrible
ataque contra Jerusalén, aunque lleva consigo un mensaje de esperanza (vs.5-8).
Ariel: como nombre propio, sirve aquí para designar a Jerusalén. La palabra
hebrea, que también puede significar «monte de Dios», aparece en Ez.23.15-16. El
tercer anuncio de desastre (vs.15-16) parece referirse a los planes de los
dirigentes de Judá para sublevarse contra Asiria con la ayuda de Egipto. Esos
planes habrían de fracasar ante la justicia y santidad de Dios. En
el versículo 16. En su arrogancia, los dirigentes olvidan que ante Dios son
como barro en manos del alfarero. También notamos un cambio de situación con
respecto a la terquedad descrita anteriormente especialmente en el pasaje final
de este capítulo comenzando en el versículo 12. La futilidad de confiar en Egipto
30:1-31: 9 En
esta lectura encontramos el anuncio del cuarto desastre (vs. 1-7), dos años
después de la muerte de Sargón II, de Asiria, el rey Ezequías trató de
establecer una alianza con Egipto en contra de Asria (véanse las ocasiones
mencionadas en Isaías 20.1-6; 29.
15; 28.14-22 y las advertencias hechas en Jer. 2. 18,36-37), Egipto prometió
ayuda, pero no dio apoyo efectivo (Is. 31.1-31). El
versículo 8, parece contener una orden dada por Dios a Isaías alrededor de los
años 705-701 a.C: debía poner por escrito sus profecías, para que el «pueblo
rebelde (v.9) supiera que había sido amenazado (8.16-22) ». Los cap. 28-31,
que trtan de las relaciones de Judá con Egipto, quizá constituyen básicamente
este material. (Vs.27-33).El
fuego que consume, y los fenómenos atmosféricos(torbellino, tempestad, y
granizo) son expresiones usuales en el AT para describir las manifestaciones del
Señor. El versículo 33 contiene un juego de palabras muy sutiles. En hebreo,
pira de fuego u hoguera es el término «Tofet», nombre de un lugar en el valle
Hinom, donde durante largo tiempo se sacrificaban niños como ofrenda al dios
pagano Moloc (2 R. 23.10). Por
otra parte, el nombre Moloc viene del hebreo «meleK» (rey), que en este pasaje
debe referirse al rey de Asiria. Este juego de palabras indica que el
mismo rey será sacrificado en vez de recibir tales ofrendas macabras. (31.1-9)
Quinto anuncio de desastre; vuelve a condenarse la alianza con Egipto, pero en
los versículos 4-9 hay una nota de esperanza; es de notar la sucesión de
condenación y esperanza en Isaías 29.1-8). La derrota de los asirios, narrada
en Isaías 37,38,39 «su fortaleza es decir su rey». (32.1-8)
Hay algunos interpretes que sugieren que esta sección se refiere al reino mesiánico,
otros, en cambio la aplican a los gobernantes que habrían de llevar a cabo un
gobierno justo. El pasaje especialmente los versículos 5-8 tiene un estilo
semejante a la llamada literatura sapiencial y un enfoque parecido al de
Proverbios 8.15-16; 16.10-15; 20.16,28. El
versículo 5 insinúa que en tiempos del profeta se habían trastornado todos
los valores morales, en contraposición con lo que habrá de suceder en el
fututo. En (9-20) Posiblemente de trata de un mensaje pronunciado durante la
fiesta de la vendimia. Las mujeres son reprendidas por despreocupación y
frivolidad. Después de estos reproches hay un nuevo mensaje de
esperanza. (33.1-24)
Este pasaje podría tratarse de un texto perteneciente al culto del Templo,
recitado en forma antifonal. El sexto anuncio de desastre va seguido de una
oración de súplica (vs.2-4) y un himno de alabanza (vs.5-6). A continuación
viene el lamento (vs,7-9), Luego viene la respuesta de Jehová (vs,10-13) y un
diálogo sobre quiénes se pueden acercarse a él (s. 14-16). El texto termina
con una promesa de salvación (vs. 17-24) (34.1-17)
Esta sección y el capítulo 35 muestran, respectivamente, dos aspectos de la
actividad de Dios en la historia: su juicio sobre las naciones y su acción
salvadora. Ya no se trata del peligro de los asrios, sino del tiempo posterior
al exilio de Judá en Babilonia. Estos capítulos tienen una marcada afinidad
con los capítulos 40-66, que también se refieren a la liberación de Israel en
el exilio. El profeta convoca a las naciones para que oigan la sentencia sobre
ellas (vs.1-2) (34.5-8)
Donde « la espada de Jehová» amenaza a su propio pueblo. Aquí se dirige a
Edom, antiguo enemigo de Israel y símbolo, en este contexto, de todas las
acciones impías. La imagen de un banquete sacrificial (vs.1-7). Es una figura
que caracteriza el juicio de Dios, en contraste con las imágenes del capítulo
35, que se refieren a la restauración de Israel. (35
1-10) En un marcado contraste con las escenas de juicio en el capítulo
anterior, este poema prevé el alegre retorno de Israel después de su exilio en
Babilonia en el año 587 a.C). En los versículos (6-7) Hay una figura muy
interesante «Aguas serán cavadas en el desierto» Para los israelitas, que vivían
angustiados por la escasez de agua en su país. La provisión de agua en el
desierto significaba bendición de Dios y abundancia de vida. Este pasaje les
traería recuerdos del agua dada milagrosamente a Israel durante su paso por el
desierto. FONDO HISTORICO
36:1-39-8
(36.
1-22). Los capítulos 36-39 forman un apéndice histórico a los capítulos
1-35. Son prácticamente idénticos a 2 Reyes 18.13-20.19, con la excepción Isaías
38.9-20, que no aparese en 2 Reyes además, en Isaías se omite el pasaje que
relata como el rey Esequías se rindió ante los asirios y tuvo que pagarle un
fuerte
tribu de turbarse, envíó una
contestación al piadoso rey, como sigue: Exequias
era un hombre de oración y mando un recado al
profeta Isaías el cual, lejos de turbarse, envió una contestación al
piadoso rey, como sigue:«sí ha dicho Jehová: No temas por las palabras que
has oído, con las cuales me han blasfemado los siervos del rey de Asiria. He
aquí que yo pondré en él un espíritu, y oirá un rumor, y volverá a su
tierra; y haré que su tierra perezca a espada» (37.6,7). La
vuelta de Rabsaces a su amo fue ocasión de otro mensaje amenazador y blasfemo,
esta vez en forma de carta para el rey Exequias. El rey sabía lo que tenía que
hacer en aquella situación y «la extendió delante del Señor» (v.14). La
oración de Exequias es una elocuente contestación a quienes alegan que el AT
testamento enseña el politeísmo o una religión henoteística A veces se dice
en círculos destructivos de críticos de la Biblia que los hebreos en tiempos
del AT pensaron que Jehová era uno de tantos dioses aunque fuera su dios
particular. Por
otro lado fue Dios quien salvó a la ciudad (v35). El capítulo 37 acaba con una
declaración de la vasta destrucción llevada a cabo en el ejército asirio por
el Angel de Jehová (v.36) y la muerte de Senaquerid en Ninive por dos de sus
propios hijos (v.38). La enfermedad de Exequías
(38:1-39:8) El
profeta Isaías se refiere, realmente, a dos acontecimientos principales durante
el reinado de Exequias. El primero, como hemos visto, fue la invasión asiría y
su retirada; el segundo la grave enfermedad del rey y su recuperación tras la
oración pronunciada. Isaías 38 contiene un salmo muy hermoso que escribiera el rey Exequias después de su
milagrosa sanidad (vs.9-20). Es un testimonio de la fe de este rey. Exequias reconoció que la salvación era más
importante que su sanidad física. “He aquí, amargura grande
me sobrevino en la paz, más a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción;
porque echaste tras tus espalda todos mis pecados. (38:17). Incluso
los hombres piadosos, sin embargo, pueden cometer errores, y exequias, a pesar
de toda su fe y sentimiento de la oración, al parecer dio rienda a su orgullo
porque en otro pasaje Dios nos dice que el incidente del enviado del rey de
Babilonia fue permitido por parte de Dios para probar a exequias (2 Cr. 32: 31),
y de esa prueba no salió my favorecido. Cada uno de nosotros puede aprender la
lección de nuestra constante necesidad de confiar y depender de Dios. La
victoria en una batalla no asegura automáticamente la victoria en la próxima. Primera
de Corintios 10:12 nos afirma:”Así que, el que piensa estar firme, mire que
no caiga” Este
acontecimiento nos muestra el fondo histórico de posterior cautividad babilónica,
que es un tema de gran trascendencia en la profecía de Isaías, especialmente,
en la segunda parte del libro que
comienza ahora. Jehová consuela a Sion
40:1-41- 29 Esta
parte del libro de Isaías contempla el tiempo de la cautividad babilónica
y más allá aun. Lo que fue anunciado por el profeta al rey Exequias al final
del capítulo 39. El tema general lo
expresa en el versículo primero del capítulo 40. En
esta sección Isaías tiene que asumir un punto de vista ideal y ver la
cautividad como ya pasada, aunque todavía no había empezado, y tendría lugar
después de su propio tiempo. Cada
una de estas secciones parecen estar dispuestas simétricamente y en esta parte
del libro del profeta, la actual división en capítulos parece seguir bastante
de cerca las divisiones lógicas del mensaje de Isaías. En los primeros nueve
capítulos (40-48) el pensamiento se centra en la liberación de Babilonia
y que de ser llevada a cabo por Ciro, que es mencionado por su nombre en
(44:28; 45:1). Encontramos
un contraste a través de toda esta sección entre Israel y las naciones y entre
Dios y los dioses falsos. Por encima y más allá de la liberación, de la nación
del yugo babilónico, está el reconocimiento de una mayor liberación que tendrá
ligar durante el reino del Mesías, Nuestro Señor Jesucristo. Seguridad de Dios para Israel
libertado 40: 1-31 Debemos
hacer una división como el siguiente: Vs.1-9- ¿Puede un dios pagano levantar a
alguien en justicia, usarlo como le pazca y hacerlo victorioso sobre las
naciones? Así hizo el Señor con Abraham o, más bien, lo hará así con Ciro.-Los
pecadores se animan unos a otros en los caminos del pecado; ¿los siervos del
Dios vivo no se estimularán mutuamente a su servicio? El
pueblo de Dios es la simiente de su amigo Abraham. Este es ciertamente el título más elevado que se haya dado a un
mortal. Significa que, por gracia divina, Abraham fue hecho como Dios quería, y
que fue recibido a la comunión con El. Bienaventurados los siervos del Señor,
a los que ha llamado a ser sus amigos, y a caminar con El en fe y obediencia
santa. Que no se rindan al temor los que así han sido favorecidos; porque la
contienda puede ser dura, pero la victoria es cierta. Vs.
10-20- Nuestro Padre nos habla con ternura: No temas, porque yo estoy contigo,
no sólo al alcance, sino presente a tu lado. ¿Estás débil? Yo te fortaleceré.
¿Te faltan amistades? Yo te ayudaré en tiempo de necesidad. ¿Estás listo
para caer? Yo te sustentaré con la diestra llena de justicia, repartiendo
recompensas y castigos. –Hay quienes pelean con le pueblo de Dios, que buscan
su destrucción. Que el pueblo de Dios no devuelva mal por malsano que espere el
tiempo de Dios. Es el gusano Jacob; tan pequeño, tan débil y despreciado, tan
pisoteado por todos. El pueblo de Dios es como gusano, con pensamientos humilde
de sí mismos, y en los altivos pensamientos que de ellos tienen sus enemigos;
gusanos, pero no víboras, no de la simiente de la serpiente. Toda
parte de la Palabra de Dios está calculada abatir el orgullo de las personas y
para hacerle parecer pequeño a sus
propios ojos. El Señor les ayudará, porque El es su Redentor. El Señor hará
que Jacob se vuelva instrumento de negociación. Dios lo apto para usar, nuevo y
con punzones agudos Esto tiene cumplimiento en los triunfos del evangelio
de Cristo y de todos sus fieles seguidores sobre las potestades de las tinieblas.
Dios ha provisto consuelos para suplir todas sus necesidades y responder toda
sus oraciones. Nuestro camino al cielo pasa por el desierto de este
mundo. El alma del hombre está necesitada y busca satisfacción; pero se cansa
de buscar esto en el mundo, donde no lo encontrará. Yo abriré ríos de gracia,
ríos de agua viva, de los que Cristo habló en: (Juan 7: 38-39). Cuando Dios
instala su Iglesia en el desierto gentil, habrá un gran cambio, como si los
espinos y los abrojos fueran convertidos en cedros, y cipreses. Estas bendiciones son guardadas para el pobre de
espíritu que anhela la luz, el perdón y la sanidad divina. Dios hará que sus
almas estériles sean fructíferas en las gracias de su Espíritu, para que
todos los que vean puedan reflexionar. Vs, 21-29. Para demostrar la necedad del pecado sólo
se necesita poner atención en las razones dadas en su defensa. Nada hay en los
ídolos que sea digno de consideración. Son menos que nada y peor que nada.
Traigan sus argumentos los abogados de otras doctrinas que no sea la salvación
por medio de Cristo, ¿pueden proponer una cura para la depravación humana? –Jehová
tiene poder irresistible; esto lo hace evidente. Pero el conocimiento cierto del
futuro está sólo en Jehová que cumple sus planes. Toda profecía, excepto las de la Biblia, ha sido
incierta. En obra de redención del Señor se mostró mucho más que en la
liberación de los judíos de Babilonia. La buena nueva que el Señor envía en
el evangelio es un misterio oculto desde las edades y las
generaciones. Se levanta un Libertador para nosotros, de nombre más
noble y de mayor poder que el libertador de los judíos cautivos. Que seamos
contados entre sus siervos obedientes y amigos fieles. Misión
mundial del siervo de Jehová 42:1- 43: 28 Este capítulo contiene un pasaje mesiánico y mucho
del pensando se desarrolla luego de los capítulos 49 y 53 referente al Siervo.
En los primeros nueve versículos del capítulo vemos al Señor Jesucristo en
relación con los gentiles. Esta caracterización de Cristo como Siervo de Jehová,
que aparece, primeramente, en este libro, se ensancha en los evangelios,
especialmente, en Marcos que muestra, de esta manera una íntima relación con
Isaías y es reconocido así por la Iglesia, según vemos en el
libro de los Hechos de los Apóstoles. Este mismo pasaje se cita en Mateo 12: 17-21, donde el
ministerio de Jesús se dice que es cumplimiento de la profecía. Hay que notar
de nuevo, no obstante, que los dos adveminientos de Cristo van, como siempre,
mezclados juntamente. Hay el ministerio de Cristo en su debilidad y el
ministerio de Cristo en su potencia, el Cristo despreciado y rechazado y el
Cristo conquistador y juez. Este capítulo finaliza con una represión al pueblo
de Israel por su infidelidad. (vs. 18-25) Jehová el
único redentor 43: 1-28 Ahora habla
a el pueblo de Israel, y Dios le recuerda al pueblo que El lo ha elegido (1-10)
lo que reitera maravillosamente en las Sagradas Escrituras de tal modo que es
una constante gracia de parte de Dios. El tiene una relación especial con esta
nación, no solamente como Creador de ella, sino que se emplea en las dos partes
del libro de Isaías, muestra esa relación especial. Después, Dios recuerda a su pueblo su intervención a
favor de ellos en el pasado (vs 11-17), pues de la misma manera que les libró
en el paso del Mar Rojo con Moisés (v. 16), también les librará ahora. En
realidad, la nueva liberación de Dios cubrirá de tal manera la antigua que no
habrá necesidad de recordar las “las cosas pasadas” (vs, 18-20) Lo más importante, en este libro, es que la gracia de
Dios se destaca, cuando de compara con el desagradecido Israel. Dios formó a
Israel para El mismo (v.21) y deseaba una relación y comunión, sin embargo,
Israel no escucha (v..22) y, en vez de eso. Israel cansa a Dios con sus
iniquidades (v.24). El juicio debe venir a causa de los pecados de la nación;
sin embargo, muestra una vez más
Su gracia al decir: “Yo soy, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mi, y no me
acordaré más de tus pecados” (v.25) Jehová
justifica por su gracia 44. 1-8 Aquí lo llama “ Jesurún”a Israel lo cual
significa :”el justo”.Solo los tales son verdaderos israelitas en quienes no
hay engaño. Dios reconoce a los que le sirven; El los ayuda en las dificultades
y en sus servicios. El agua es símbolo del Espíritu Santo; como el agua
refresca , limpia, fertiliza la tierra. Así hacen su influencia en el alma. El
don del Espíritu Santo es una gran bendición, el abundante derramamiento de lo
que Dios guardó para los postreros días. Donde Dios da de su Espíritu, dará
todas las demás bendiciones. Por ello habrá un gran crecimiento de la Iglesia; así
será difundida a lugares distantes. ¿Había otra Roca o Protector que pudiera
defenderlos? Nadie más podía predecir estas cosas venideras de las cuales daba
noticia Dios a través de sus profetas. Todo fue puesto en orden en los anuncios
y en los propósitos divinos. ¿Podía otro haberlo hecho así? ¿Quién se
puede comparar con el Redentor y Rey de Israel? La necedad
de la idolatría 44: 9-20 Se describe la confección de imágenes para denunciar
la necedad de los idólatras; aunque un hombre había usado parte del leño para
el fuego, caía ante una imagen hecha del resto, orando que lo librara. El ser
humano deshonra enormemente a Dios a Dios cuando lo representa conforme a la
imagen del hombre. Satanás ciega los
ojos de los incrédulos, causando razonamientos absurdos en materia de religión. Sea que las personas busquen felicidad en cosas
mundanas o corran a la incredulidad, superstición o cualquier otro sistema, se alimentan de cenizas. Un corazón
engañado por el orgullo, el amor del pecado, y el alejamiento de Dios desvía a
los seres humanos de su santa verdad y adoración. Mientras los afectos sean
depravados, los seres humanos se aferran a mentira como su mejor tesoro. Si
confiamos en las profesiones y obras externas, como si pudieran salvarnos, nos
engañamos. La sospecha de uno mismo es el primer paso para librase de sí mismo.
El que entregue su alma debe cuestionar su conciencia, ¿no hay una mentira en
mi diestra? La liberación
del pueblo de Dios 44:21-28 Vuélvete a mí. Es la mayor preocupación de los que
se han descarriado de Dios, como los judíos de antes, para apresurar su retorno
a El. La obra de redención hecha a nuestro favor por Cristo, exhorta a tener
esperanza de todas sus bendiciones. –Nuestras transgresiones y nuestros
pecados son como una nube espesa entre el cielo y la tierra: los pecados nos
separan de Dios; amenazan una tormenta de ira. Cuando Dios perdona, borra el
pecado, disipa la nube, y el cielo queda abierto. Escuchamos los gloriosos acordes de un canto de redención
para Israel. Es un cántico sin limitación, es del cielo y de la tierra. Dice
Dios a Jerusalén, que ciertamente, estaba habitada en tiempos de Isaías, pero
que quedó deshabitada y desolada en los días de la cautividad babilónica:
“Serás habitada” (v.26). Luego menciona al hombre que iba s ser instrumento
de aquella liberación. “que dice de Cristo: es mi pastor, y cumplirá todo lo
que yo quiero al decir a Jerusalén: Serás edificada; y el templo: Será
fundado” (v.28). El cumplimento histórico de esta profecía se nos
relata en 2 Crónica 36: 22,23 y en Esdras 1:1-11) Ciro mandó el decreto de
reconstrucción del templo de Jerusalén en e año 356 antes de Cristo, casi
doscientos años después de la profecía. Ciro es
movido a restaurar Jerusalén 45: 1-25 Este capítulo, está muy íntimamente
relacionado con el capítulo anterior, ya que al final se introduce a Ciro en
tercera persona. Al principio de este capítulo se le nombre directamente en
segunda persona y en los versículos 1 al 8 se encuentra una declaración profética
de las victorias de Ciro, ya que único rey gentil a quien se nombra “ungido
por Dios” Esta palabra es la traducción de la palabra hebrea que
conocemos por Mesías. Ciro es, en cierto sentido, un tipo de del Ungido, o sea
de Jesucristo. La tipología a veces de confunde y se abusa de ella. Un tipo se
considera divinamente indicado profético, cuando se refiere a Cristo, pero
cuando una persona o cosa se le considera tipo, eso no significa que se altere
su sentido literal ni que se niegue su realidad histórica. Ciro fue un rey persa y no tenemos pruebas de que nunca
conociese al Dios verdadero, a pesar de que la religión persa estaba
relativamente libre de las idolatrías groseras como las babilónicas. Por
consiguiente, no se dice que Ciro es un tipo de Jesucristo en todos los aspectos.
El único parecido intencional se ve en el hecho de que Ciro fue ungido para
liberar al pueblo de Israel de su cautividad
y, como tal, señala al gran Ungido que salva a su pueblo de sus pecados. Aunque Ciro no conocía a Dios(v.4), Dios le emplea
para llevar a cabo sus propósitos respecto a su pueblo Israel, aunque para
mucha gente resultará chocante que Dios, en su soberana providencia, regule los
asuntos de las grandes naciones como Babilonia y de su imperio Medo-Persa para
el bienestar del ridiculizado y grandemente despreciado pueblo de Isael. Aunque Ciro no lo sabía, Dios fue quien le capacitó
para que destruyese el poder de Babilonia y de su imperio. Todo esto lo podemos
ver en el libro de Daniel, que vivió en aquel tiempo, es decir, en el tiempo
cuando se supone que vivió “DeuteronoIsaías” de los críticos. Al mismo
tiempo esos “críticos” dicen que Daniel no escribió su libro, sino que fue
algún desconocido romancero del segundo siglo anterior a Jesucristo. Después de relatar las victoria de Ciro, vuelve Dios al tema de su
salvación de Israel (vs. 9-17). Por tanto, Dios se reserva más en su plan para
la salvación de su pueblo de las garras de Babilonia, esto es, algo maravilloso
en el futuro por cuanto Ciro el “mesías” es sólo una sombra temporal, en
tanto que Jesucristo, el Mesías, es la eterna realidad.(v.22) Los engañados idólatras de los gentiles serán
visitados con la salvación del Señor por cuanto el Mesías reinará con
justicia y paz universal (v.23). En el NT, encontramos ecos de esta declaración
en Romanos 14: 11. Y con mayor fuerza se encuentra la declaración del
Filipenses 2. 10,11 que dice: “para que
en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y
debajo de la tierra; y toda lengua confiese para gloria de Dios Padre que
Jesucristo es Señor…”. Lamento por
los dioses de Babilonia 46:1-13 Tanto Bel como Nebo, que se mencionan al principio de
este capítulo, son dos de los dioses principales de Babilonia, y aquí vemos
una escena gráfica: estos ídolos con incapaces de defenderla, ellos mismos son
llevados cautivos. “Acordaos de esto, y tener vergüenza; volved en
vosotros, prevaricadores,.Acordaos de las cosas pasadas desde tiempos antiguos;
porque yo soy Dios y no hay otro Dios, nada hay semejante a mí” (vs. 8,9) Antes del tiempo, Dios dice estas cosas para que cuando
pasen los hombres se acuerden y entonces puedan conocer de su omnisciencia y de
su poder sobre todas las cosas. Todo esto constituye una advertencia para los
trasgresores, al objeto de que conviertan de sus transgresiones y vuelvan al
Dios verdadero. Inevitable
caída de Babilonia 47:1-15 Babilonia esta representada por el símbolo de una
mujer en profunda angustia. Iba a ser degradada y a soportar sufrimientos; y se
la representa sentada en el suelo moliendo con molino de mano, el servicio más
bajo y laborioso. Dios fue justo en su venganza y nadie debe interponerse. El profeta exalta en el Señor de
los ejércitos como Redentor y
Santo de Israel. A menudo Dios permite que hombres crueles prevalezcan contra su
pueblo, pero los que los oprimen cruelmente, serán castigados.(vs.1-6). Tengamos cuidado en y hablar como Babilonia hizo; de
confiar en la tiranía y la opresión; de jactarnos de nuestras habilidades, de
apoyarnos en nosotros mismos y de atribuir éxito a nuestra propia prudencia y sabiduría; no sea que participemos de sus plagas.
Los que están en la cumbre de su prosperidad son buenos para imaginar que están
fuera del alcance de la diversidad. También es corriente que los
pecadores piensen que estarán a salvo, porque piensan que son secretos sus
malos caminos. Pero su seguridad será la ruina de ellos. Saquemos de pasajes
como los anteriores, las lecciones de humildad y confianza en Dios que enseñan.
Si creemos la Palabra de Dios, podemos saber cómo será con los justos y los
impíos para toda la eternidad. Podemos aprender a escapar de la ira venidera,
glorificar a Dios, tener paz a través de la vida, esperanza en la muerte y
felicidad eterna. Entonces, permanezcamos lejos de todos los engaños. (vs.
7-15). Jehová nos invita a la reflexión 48:1-22 La preocupación de Israel no
debía ser por la caída de Babilonia, sino por propia relación con Dios por
cuanto El les había hecho saber
las cosas que acontecerían, pero su pueblo no se aprovechó, de tan poderosa
revelación. (v.8). Esto es algo que muchas
personas del pueblo de Dios (la Iglesia) en el NT no entienden todavía. Muchas
personas estudian los detalles de la profecía simplemente porque la encuentran
fascinante y el tema les intriga sólo como si fuera un especie de rompecabezas
que hay acertar o formar, pero han perdido el blanco del sentido de la profecía
porque esta tiene que tener algún efecto en el vivir diario del pueblo de Dios.(vs.17-18). Debemos considerar el control
de la Historia que ejerce Dios, para llevarnos a una entrega de la vida al
Todopoderoso, entendiendo que El hace justicia plenamente. Toda este sección de
nueve capítulos ha destacado el poder de Dios, contrastando con l efímero de
los ídolos. Acaba con esta poderosa llamada para que aceptemos la salvación de
Dios, y con la advertencia solemne que dice: “No hay paz para los malos, dijo Jehová” (v.22). Restauración de Israel y a su
suelo 49:1-26 Estamos en la segunda sección
de la segunda parte de Isaías y ya que esta parte del libro está dispuesta de
acuerdo con un plan definido que podemos ver fácilmente que este es el centro
de la enseñanza sobre el consuelo de Dios; y tiene por objeto de podamos tener
claramente a la vista, pensemos nuevamente en el bosquejo del libro. Si bien la idea del Siervo
cambia constantemente, a veces refiriéndose a Israel y a veces al Mesías, como
ya hemos observado, esta sección enfatiza el aspecto mesiánico. Se presenta a
Cristo como Siervo en la sección
anterior (Cáp.42), pero vemos aquí
su Persona y su obra de una forma mucho más destacada. Según comienza el capítulo
49, es el Siervo quien habla. La primera parte del capítulo habla de la
exaltación de Cristo (vs. 1-13) y la segunda de la gloria que va a venir a Sion (vs. 14-26). Recogiendo una idea
que se dio con anterioridad (45: 22) Dios dice del Siervo.: “También te di por luz de las naciones, para que seas mis salvación
hasta lo postrero de la de la tierra” (v.6). Por medio de esta gran salvación
Sion ha de ser consolada. Sabemos que la palabra Sion
es el titulo frecuentemente usado en la Biblia para Jerusalén, que era
originalmente, una colina sobre la que se levantó la ciudad. Por su cautividad y por el
juicio, Sion se vio tentada a pensar que Dios la había desamparado (v.14), pero
dios le asegura que no es así (vs, 15,16). Al glorificar a Israel, Dios hará
uso de los gentiles y tendrá muy en cuenta a todos aquellos que han oprimido a
su pueblo (v.26). Exhortación a serle fiel a Jehová 50:1-11 Dios muestra a su pueblo que El
no le ha rechazado (Cáp. 50), sino que, todo lo contrario, lo que sucede y lo
que sufre su pueblo se debe a haberse apartado de Dios por sus propios pecados
(vs. 1-3) y Dios pregunta: “¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y
cuando llamé nadie respondió?...” (v.2). Dios “vino” por medio de sus
profetas, servidores suyos (He 1:1) y, posteriormente, por el Siervo mismo, el
amado Hijo de Dios (He. 1:2; Jn. 1:10, 11) Pero Israel no dio respuesta alguna.
Incluso Cristo fue rechazado. El párrafo siguiente de dicho capítulo (vs. 4-9)
amplia el pensamiento de lo oposición al Siervo de Jehová: “Di mi cuerpo a los heridotes, y mis mejillas a los que me arrancaban
la barba. No escondí mi rostro de las afrentas ni de esputos” (v.6) Este no es Isaías hablando, ni
el retrato idealizado de la nación de Israel. Es una persona, no un grupo, es
El Siervo, el Señor Jesucristo. Este versículo se cumple proféticamente en
los relatos de los sufrimientos del Señor Jesús en los evangelios. (Mt. 26:
67; 27: 30) El capítulo termina con una mención de tipo
doble: los dos caminos, el de confianza (v.10) y el de dolor (v.11), es decir
depender o no depender de Dios, depender de Dios o depender de uno mismo, lo
cual conduce, en primer lugar, a la paz y a la salvación, y en el segundo caso,
a la destrucción. Esto son en esencia los dos mismos caminos que se presentan
en el primer Salmo, y en las palabras de Jesucristo en Mateo 7: 13.14. Jehová traerá eterna salvación 51: 1-23 Bien podía decirse que las
exhortaciones previas iban dirigidas a la nación en bloque, mientras que estas
(Cáp. 51) van dirigidas al residuo fiel y piadoso, a aquellos que “siguen la
justicia”(v.1). La primera parte del capítulo da seguridades consoladoras a
quienes buscan al Señor (vs. 1-16); el resto habla de nuevo del triunfo de
Jerusalén y de la destrucción de sus enemigos (vs, 17-23)’ En la primera parte de este
libro, la mano del Señor se vio extendida para juicio, pero ahora el brazo del
Señor ha de despertar (v.9) porque el brazo de la liberación, que ya se
menciona en 53:1. De nuevo hay aquí un recuerdo a la poderosa libertad que Dios
concedió a su pueblo durante el éxodo, o salida de Egipto (vs. 9,10) y esto va
seguido del mismo estribillo glorioso que hemos oído anteriormente en 35:10. Precisamente. Esas repeticiones
características en este libro, su mezcla de temas y estribillos, las
reapariciones de las ideas principales, son lo que ayuda a mostrar la perfecta
unidad del libro. Jerusalén, que ha bebido la copa de la ira de
Dios, tiene la promesa de que no volverá a beberla otra vez (v.22) y, en
su lugar, los opresores de Israel y quienes le afligen serán los que la beban
(v.23). Las buenas nuevas de salvación 52: 1-12 Otra ve, como en 51: 17 se pide
a Jerusalén que despierte, 52:1, a aquí vemos a la ciudad de Jerusalén
descrita como una mujer bella que se encuentra postrada en el polvo, pero que va
a levantarse y a sentarse sobre su trono, el trono que Dios le ha preparado
(v.2). Entonces se describe al heraldo como viniendo de las montañas para
proclamar el reinado de Dios (v.7). El apóstol Pablo hace una
aplicación de esto al referirse al Evangelio en Romanos 10:15. Es como si hubiésemos
realizado un completo ciclo desde capítulo 40 porque leemos de nuevo que Dios
ha consolado a su pueblo (v.9) y con Dios, tanto delante como detrás, Israel no
puede dejar de sentirse seguro (v.12).. La humillación del Mesías 52: 13-15 Aquí comienza esa descripción
minuciosa, maravillosa y fiel del oficio, del carácter y de la gloria del Mesías,
que ha puesto convicción de pecado en más de uno de los incrédulos más
endurecidos. Cristo es la misma Sabiduría; en la obra de nuestra redención se
manifestó la sabiduría de Dios en un misterio. Los que le vieron dijeron:
Seguramente nunca un hombre tuvo un aspecto tan desgraciado; nunca hubo un dolor
como su dolor. Sin embargo, Dios lo exaltó
hasta lo sumo Eso será descubierto por evangelio de Cristo, que nunca podría
narrarse de otra manera. Cristo, una vez derramada su sangre por lo pecadores,
continúa su poder. Que todos los que oponen, vean la sabiduría de cesar su
posición, y de ser hechos participes de la sangre del rociamiento, y el
bautismo del Espíritu Santo; obedeciéndole y dando gracias por una salvación
tan grande. La persona del Siervo 53:1-3 En ninguna otra parte del AT,
como en este capítulo, se profetiza tan clara y plenamente que Cristo debía
sufrir y luego entrar a su gloria. Pero a esta fecha pocos disienten o reconocen
el poder divino que va con la palabra, Se desecha el informe más importante y
auténtico de la salvación a través
del Hijo de Dios y por los pecadores. La condición vil a que se
sometió y su manifestación al mundo no concuerdan con la idea de un Mesías
que lo judíos se habían formado. SE esperaba que viniera con pompa; en cambio
creció como una planta, silenciosa e inadvertidamente. El nada tenía de gloria
que uno hubiera pensado hallar en El. Toda su vida fue no solo
humilde en estado extremo; también fue penosa. Hecho pecado por nosotros, vivió
la sentencia a la cual nos expuso el pecado. Los corazones carnales nada ven en
el Señor Jesús como para interesarse en El y por El.¡Sí, por cuántos de su
pueblo sigue siendo despreciado y rechazado respecto de su doctrina y su
autoridad! Los sufrimientos del Siervo 53: 4-9 En estos versículos hay un relato de los sufrimientos de
Cristo; también del propósito de sus sufrimientos. Fue por nuestros pecados y
en nuestro lugar que nuestro Señor Jesús sufrió. Todos hemos pecado y caído
de la gracia de Dios. Los pecadores tienen su pecado favorito, su propio mal
camino que aprecian. Nuestros
pecados merecen todos los castigos y dolores, hasta los más severos. Somos salvados de la ruina a la
cual nos obligamos por el pecado, cuando echamos sobre Cristo nuestros pecados.
Esta expiación iba a ser hecha por nuestros pecados. Este es el único camino
de salvación. Nuestros pecados fuero las espinas en la cabeza de Cristo, los
clavos en sus manos y pies, la lanza en su costado. Fue entregado a la muerte
por nuestras ofensas. Por sus sufrimientos adquirió para nosotros el Espíritu
y la gracia de Dios para mortificar nuestras corrupciones, que son las insanas
de nuestra alma. Bien podemos soportar nuestros sufrimientos más leves, porque
El nos ha enseñado a estimar todas las cosas como pérdida por amor a El y amar
al que amó primero. El Siervo satisfecho 53:10-12 ¡Ven y de cómo Cristo nos amo!
Nosotros no lo pusimos en nuestro lugar; El se puso a sí mismo. Así quitó el
pecado del mundo al llevarlo sobre sí. Sí sometió a la muerte, que para
nosotros es la paga del pecado. Fijaos en las gracias y las glorias de suestazo
de exaltación. Cristo no encarga el cuidado de su familia a ningún otro. Los
propósitos de Dios tendrán efectos. Prosperará lo que lo que
emprenda conforme al beneplácito de Dios. El se ocupará de cumplirlo en la
conversión y salvación de los pecadores. Hay muchos a quienes Cristo justifica;
muchos por quienes dio su vida como recate. Por fe somos justificados. Así,
Dios es más glorificado, la libre gracia se promueve, el yo es abatido y
nuestra felicidad asegurada, Debemos conocerle y creer en
quien llevó nuestros pecados y nos salvó de hundirnos bajo la carga llevándola
sobre sí. El pecado y Satanás, la muerte y el infierno, el mundo y la carne,
son los enemigos poderosos que El venció.
Lo que Dios preparó para el Redentor, ciertamente El lo poseerá. Cuando cautivó
a la cautividad, recibió dones para las personas, para que pudiera dar dones a
las personas. Mientras repasamos los sufrimientos del Hijo de Dios, recordemos
nuestro largo catálogo de transgresiones y considerémosle sufriendo bajo el
peso de nuestra culpa. Aquí se hache un fundamento firme sobre el cual haga
descansar su alma el pecador tembloroso. Nosotros somos la adquisición de su
sangre, y los momentos de su gracia; por esto El continuamente intercede y
prevalece destruyendo las obras del diablo. “El siervo de Jehová es el
Cristo del Calvario y de la tumba vacía” Sion bajo el pacto restaurado 54: 1-17 No podemos perder de vista el
hecho incuestionable de que el profeta Isaías habla del consuelo de Dios para
Israel. Podemos dar gracias de que por medio de la fe en Jesucristo cada uno de
nosotros, sea judío o gentil, podemos recoger los beneficios de su muerte, lo
que no altera el hecho de que Dios, haya hecho promesas nacionales a Israel. Aquí
se ve a la nación como desierta, desolada, como una esposa abandonada que se
restaura a la comunión y la
bendición (Cáp. 54) Enseguida podemos ver que hay
un lenguaje figurativo en este pasaje. Israel aparece más de una vez como una
esposa, y el principio en que debemos insistir, no obstante, es en que el
lenguaje figurado no cambia el cumplimento general de la profecía. El principio
básico de interpretación bíblica está aquí en entredicho, aquellos que
tontamente niegan las bendiciones futuras para el pueblo de Israel caen de
cabeza en un mar desesperado de algoritmo, sin mapa ni brújula que los
guíe (Romanos 11: 11;12:15) Ofrecimiento generoso del Señor 55: 1-13 Aquí encontramos con uno de
los pasajes más conocidos; donde la Palabra de Dios está llena de una
misericordiosa invitación. El único requisito para llegar a Dios es una sed
abrasadora (Juan 7:37; Ap. 22:17).
Esta no es una sed ordinaria, sino de “hambre y sed de justicia” de lo que
Señor Jesucristo hablaba en Mateo 5:6. El contexto de este llamado se aplica en
primer término a Israel, pero abarca de manera formal a toda la raza humana, ya
que tosa persona que busque al Señor de la manera descrita aquí le encontrará
ciertamente. ¿Hay alguna duda de que
Palabra de Dios sea cumplida? (v.11). Todas las profecías gloriosas de bendición
que surgen del Siervo sufriente han de ser cumplidas. El pasaje termina con una
descripción poética del gozo de la salvación, y puede comparase al cántico
del capítulo 12. El Siervo condena la idolatría de Israel 57:1-21 En tiempos del profeta Isaías
había aquellas personas que no se preocupaban por juicio que había de venir
durante la cautividad; tampoco en
los días posteriores al profeta. Isaías contiene, como hemos visto, pasajes de
una belleza trascendente respecto de la personalidad y majestad de Dios. Son
trascendente porque son verdaderos
y porque presentan a Dios en su gracia condescendiente: (v.15) Pensamos en los soberanos de la
tierra como aquellos que viven con los orgullosos y exaltados; el gran Soberano
de todos los que habitan con los humildes, lo que resulta consolador y animador
para el corazón que cree y confía. Hay peligro, sin embargo, de que el
creyente radique sus pensamientos en sí mismo más bien que en Dios, entonces
pierde su humildad. Un verdadero concepto de
Dios, como Isaías ha descrito su propia experiencia en el capítulo seis,
provocará la constricción y la humildad (v.20). Podemos pensar que Dios está
describiendo nuestros días porque, indudablemente, vivimos en la tierra a lo
ancho y a lo largo, con una inquietud creciente.
El contraste queda entre el contrario y el impío. Por consiguiente, la persona
se encuadra en una categoría o en otra. El NT nos muestra que el rechazo del Señor
Jesucristo es el pecado más odioso y reprensible (Juan 3:16) La verdadera paz,
de cualquier tipo, sólo puede venir a través de Jesucristo, el Señor y
Redentor, que ha sido descrito proféticamente en esta sección, col la cual
termina con la repetición surgida
al final del capítulo 48 versículo 21 “No
hay paz, dijo mi Dios, para los impíos” El verdadero ayuno 58:1-14 El Espíritu Santo tiene la
vista puesta a los hipócritas de cualquier época. El amor a sí mimo y los
creyentes tibios pueden decir: Sálvate a ti mismo; el disgusto a causa de la
cruz y otros motivos dirán: “Perdona al rico y poderoso”. Dios dice: “no
han perdón” y debemos obedecer a
Dios y no a los hombres. Todos debemos orar con fervor por la ayuda de Dios al
examinarnos a nosotros mismos. Los
seres humanos pueden avanzar mucho al cielo, pero quedan cortos, y pueden irse
al infierno con una muy buena reputación. (vs.1-2) El ayuno es un día par afligir
al alma; si no expresa un verdadero pesar por el pecado y no fomenta el abandono
del pecado, no es ayuno. Estos profesantes habían mostrado tristeza en ayunos
establecidos y ocasionales, pero abrigaban el orgullo, la codicia y las pasiones
malignas. Ser generoso y misericordioso es más aceptable para Dios que el ayuno, que sin dichos
elementos es vano e hipócrita . Muchos que parecen humildes en la casa de Dios
son duros en su hogar y acosan a su. Familia. Como el pecado y el dolor secan
los huesos y debilitan la constitución humana más fuerte, así los deberes de
la bondad y la caridad fortalecen y refrescan el cuerpo y el alma. Los
que hacen justicia y aman misericordia tendrán consuelo aun en este
mundo. Las buenas obras traerán la bendición de Dios, siempre y cuando sean
hechas por amor a Dios y al hombre, y las produzca el Espíritu Santo.
Resumiendo, el ayuno que no va
acompañado de hacer justicia, no basta (v.6) El arrepentimiento asegura la
contestación de Dios (v.9) y la delicia en
el Señor hará que su pueblo “suba sobre las alturas de la tierra” (v.14)
para heredar lo que Dios había prometido a los descendientes de Jacob. Confesión del pecado de Israel
59:1-21 El capítulo 59 continúa en la
misma línea de los capítulos precedentes. ¿Qué hace sentir al que ora que no
es oído? ¿Qué cosa impide la respuesta? Es el pecado y siempre resulta verdad
esto porque la falta no está en
Dios, sino en la persona que lo invoca. Dios está siempre dispuesto a dar
contestación y a dar libertad. Y ya que Dios no pudo encontrar
en la nación aquellos que debían ser verdaderos intercesores, prepara la
salvación por su gracia y justicia soberana (v.16). Esto nos lleva a
la misma Persona maravillosa que ha aparecido en tantas formas diferentes en
esta incomparable profecía de Isaías, el Redentor, el Señor Jesucristo. La futura gloria de Sion 60: 1-22 En los primeros tres versículos
de este capítulo muestran la venida de la luz, lo cual es una reminiscencia del
capítulo 9, y también se refiere al Mesías. El apóstol Pablo usa la misma
expresión en 2 de Corintios 4>6, cuando escribe: “Porque Dios, que mandó que
de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros
corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de
Jesucristo”\ La mención de la “gloria de
Dios” le lleva a uno al pensamiento anterior del capítulo 40 donde también
se menciona esa “gloria del Señor que será revelada”. Aquí se añade que
la luz que viene a Israel ha de atraer a los gentiles; es un nuevo pensamiento. El resto del capítulo describe
en detalle el homenaje que los gentiles dispensan a Israel en el futuro. La
justicia de Dios requiere justa retribución por el mal trato que se le
ha dado a Israel en el pasado por parte de muchas naciones, y aquellos
que están esclavizando por la predisposición del antisemitismo no se encontrarán
muy felices al oir lo que Dios tiene que decir al respecto: (Vs. 12,14). El Siervo ungido 61:1-11 El Siervo se
presenta aquí como el portavoz de Dios, enviado para anunciar a los pobres un
mensaje de liberación. El pueblo ha debido sufrir muchos males (7), pero Dios
le devolverá el gozo y establecerá a favor de El una alianza eterna (8). En los versículo 10-11, la
comunidad responde a este anuncio gozoso con un cántico de alabanza.”El
Espíritu de Jehová el Seños está sobre mi, me ha ungido” La unción
con el aceite sagrado se utilizaba en el rito de consagración de los reyes (Salmo
2:6) y de los sacerdotes (Ex. 29: 7). Aquí esta expresión se emplea en sentido
metafórico, para subrayar la importancia de la misión de Dios que ha confiado
al Siervo. Aquí tenemos tres Personas de
la divinidad, mencionadas juntas en la misma cláusula breve. En relación con
la encargo a Isaías del capítulo 6, ya hemos visto que el AT contiene
numerosas indicaciones sobre la doctrina de la Trinidad, aunque su plena
exposición quede reservada para el
NT. No es un caso aislado que,
mientras Jesús leía estas maravillosas palabras de la profecía de Isaías y comenzara a explicarlas,
“todos lo ojos de los que estaban en la sinagoga estaban fijos en El. (Lc.
4:20). Aquello era un acontecimiento que difícilmente se daba
porque se trataba de un hombre que se proclamaba Mesías, el que tanto se
esperaba, del que tanto hablaba la profecía. Los primeros tres versículo de
este capítulo relatalán la misión de Cristo. Se trataba del que no traía las
“buenas nuevas”, se trataba del que proclamaba una liberación mucho más
grande que tuviera lugar en Babilonia o en cualquier otro lugar u otra clase de
enemigos. El que abría la cárcel del pecado, permitiendo a los pobres
prisioneros que escapasen a la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Era Aquel quien anunciaba “el
año agradable de Jehová” un “año” largo de gracia y misericordia, que
continúa en el tiempo presente. Pero este mismo Libertador también traerá el
“día de venganza de Jehová, nuestro Dios”, y no cabe duda en el uso
relativo de ambos términos por cuanto la palabra “año” se usa para el
tiempo de gracia porque a Dios le place extenderlo, para muchos puedan venir al
Salvador; y la palabra ‘día” se emplea para el tiempo del juicio. Los versículo 4-8 describen
los beneficios de la misión del Mesías sobre Israel. La nación que Dios había
propuesto convertir es su origen en un “reino de sacerdotes”(Ex. 19:6),
después de su largo fracaso, habrá de serlo así efectivamente (v.6). El versículo
9 indica el efecto de su misión sobre este mundo, y el capítulo término con
el cántico del gozo del Señor (vs.10-11). Buenas nuevas de salvación para Sion 62: 1-12 Esta Jerusalén que aquí se
describe ha hecho un buen camino desde la “Sodoma” del capítulo uno. Esta
es Jerusalén como Dios quiere que sea, como Dios hará que sea (v.3). Los
nuevos nombres que Dios da a la ciudad y a la tierra son indicación del
contraste con su condición anterior de soledad, desolamiento y abandono. Hefzi-bá significa
“mi deleite está en ella”, mientras que Beula
significa “desposada”(v.4), y el versículo siguiente nos da la
explicación. El mismo carácter
de Dios está en juego, por decirlo así, por cuanto El ha prometido
mediante juramento que Jerusalén será restaurada. Los “guardas” han de
recordar a Dios continuamente su Palabra y “dar tregua, hasta que restablezca
a Jerusalén, y la ponga como alabanza de la tierra. (v.7). La palabra de Dios
ha de ser cumplida. Aquí se abre camino para la salvación de Cristo; todas las
dificultades serán quitadas. El trae consigo una recompensa de consuelo y paz,
pero delante de El una obra de humillación y reforma; serán llamados pueblo
santo, y redimidos del Señor. La santidad da honor y belleza en cualquier lugar
o persona, hace admirados, amados, y buscados. Muchos hechos han sido
cumplimientos parciales de esto, como primicias de tiempos más gloriosos aun
por venir. La conexión íntima entre la bendición de los judíos y la de los
gentiles está en toda la Escritura. El Señor Jesús completará su obra y
nunca abandonará a uno a quien haya redimido y santificado (vs. 10-12). Victoria sobre los enemigos 63:1-6 Este capítulo comienza con un
diálogo. o con una especie de “entrevista”, porque, en dicha terminología
, se pregunta: “¿Quién es este…?, el propio Mesías contesta: “Yo, el que hablo en justicia,
grande para salvar”(v.1) El profeta contempla, en una visión, el
retorno del Mesías triunfalmente luego de vencer a sus enemigos, de los cuales
Edom es un tipo. Viaja, no agotado por el combate, sino en la grandeza de su
poder, preparado para vencer todo poder opositor. El Mesías declara que ha
estado pisando el lagar de la ira de Dios, por su propio poder, sin ayuda humana,
ha aplastado a sus obstinados
enemigos, porque el día de la venganza esta determinado, y era el tiempo
destinado par redimir su Iglesia. Una vez vino a la tierra en debilidad aparente
para derramar su preciosa sangre en expiación por nuestros pecados; pero en su
debido momento se manifestará en la grandeza de su poder (vs.1-6) Su misericordia para con su pueblo 63:7-19 La última parte de este capítulo,
y todo el siguiente, parecen expresar las oraciones de los judíos en su
conversión. Reconocen las misericordias y favores de Dios a la nación.
Confiesan su maldad y dureza de corazón; suplican perdón y deploran el
miserable estado bajo el cual han sufrido por tanto tiempo. El unigénito Hijo del Padre se
convierte en el Mensajero de su amor; así los redimió y sustentó con ternura.
Pero ellos murmuraron y resistieron al Espíritu Santo, despreciando y
persiguiendo a sus profetas, rechazando y crucificando al Mesías prometido. Ellos le ruegan que mire el
estado miserable de su antes favorecida nación.¿No sería glorioso para su
nombre eliminar el velo de sus corazones, regresar a las tribus de su herencia?
El cautiverio en Babilonia y la liberación ulterior de los judíos, eran sombras de los sucesos aquí anunciados. El Señor los mira con ternura
y misericordia. Los juicios espirituales deben temerse más que cualquier otra
calamidad; y debemos evitar muy cuidadosamente los pecados que provocan
justamente al Señor a dejar a las personas abandonadas a si mismas y a su engañador.
Vemos la consistencia de pertenecer a Dios, que es lo que ofrece la seguridad de
que El obrará con una redención portentosa. Oración por la manifestación de la presencia de Dios 64:1-12 El pueblo de Dios, desea que
Dios se manifieste a ellos y por ellos para que todos lo vean. Esto es aplicable
a la segunda venida de Cristo, cuando el mismo Señor descenderá del cielo.
Ellos piden lo que Dios solía hacer y su propósito declarado de gracia de
hacerlo. No tienen que temer desilusionarse de eso, porque es seguro; ni
desilusionarse en eso, porque es
suficiente. La felicidad de su pueblo está
unida a lo que Dios ha destinado y está preparado para ellos, y para lo cual
los prepara a ellos. ¿Podemos creer esto, y
luego pensar que cualquier cosa es demasiado grande para esperar de su verdad,
poder y amor? Aunque Dios ha estado enojado con nosotros por nuestros pecados, y con
justicia, su ira ha terminado pronto; pero en su favor hay vida que sigue y
continúa y en eso confiamos para nuestra salvación. El pueblo de Dios, en aflicción, confiesa y lamenta sus pecados, y se
reconoce indigno de su misericordia. El pecado es eso abominable que Dios odia.
Nuestras obras, no importa lo que parezcan ser, si pensamos que tienen méritos
delante de Dios, son como harapos, y no nos cubrirán; trapos inmundos que sólo
nos contaminarán. El pueblo de Dios no pretende decirle lo que El dirá, pero su oración
es: Habla para el consuelo y alivio de tu pueblo. ¡Qué poco son los que
invocan al Señor con todo su corazón o que se animan a ferrarse a El! Dios
puede demorar la respuesta a nuestras oraciones por un tiempo, pero al final,
responderá a los que le invocaron su nombre y esperan su misericordia. El llamamiento a los
gentiles y el rechazo a los judíos 65:1-25 Le pueblo gentil vinieron a buscar a Dios y lo hallaron porque primero El
los buscó y los halló. El suele encontrar a burladores que no piensan o a un
enemigo disoluto y le dice: Heme aquí; ocurre un rápido cambio. Cristo esperó todo el tiempo del evangelio
para mostrar su gracia. Los judíos fueron invitados pero no acudieron. El Señor Jesucristo, pronunció muchos ayes contra el orgullo y la
hipocresía de los judíos, La prueba contra
ellos es clara. En el racimos de uvas verdes, sin valor presente, está
contenida la nueva vid. Los judíos han sido preservados como pueblo distinto
para que todos vean cumplirse las antiguas profecías y promesas. Los elegidos
de Dios, la simiente espiritual de Jacob suplicante, heredarán los montes de
bendición y gozo, y será llevada a
salvo hasta ellos a través del valle de lágrimas. Todas las cosas son para
mostrar la gloria de Dios en la redención de los pecadores. En los versículo 11-16: se contrastan los diferentes estados de los
piadosos y lo impíos, de los judíos que creyeron y los que persistieron en la
incredulidad. Prepararon la mesa para el ejército de dioses de los paganos y
derramaron libación a su número incontable. La promesa es que en El serán
benditas todas las familias de la tierra. Se consideran
felices en tenerlo por Dios, puesto que les hizo olvidad sus problemas. Los Juicios finales de Dios
66:1-24 El pueblo judío se gloriaba mucho en su templo, pero ¿qué
satisfacción puede hallar la
Mente Eterna en una casa hechos por la mano humana? Dios tiene un cielo y una
tierra de su propia hechura, y templos hechos por el hombre, pero los pasa por
alto para mirar con favor al que es pobre de espíritu y serio, humilde y
abnegado; cuyo corazón está verdaderamente dolido por el pecado; tal corazón
es un templo vivo para Dios. El profeta se vuelve a los que temblaron ante la Palabra de Dios, para
ser consolados y darle ánimo. El Señor se manifiesta, para dar gozo al
creyente humilde, y confusión de los hipócritas
y perseguidores. Cuando el Espíritu fue derramado, y el evangelio salió
de Sion, en poco tiempo se convirtieron multitudes. Doquiera sea recibido en su poder el evangelio lleva consigo un río de
paz que nos conduce a océano de ilimitada e interminable bendición. Se hace
una declaración profética de la venganza del Señor contra todos los enemigos
de la Iglesia, en especial contra todos los enemigos anticristianos del
evangelio de los postreros tiempos. Los versículos 19,20, presentan la abundancia de medios para la conversión
de los pecadores. Estas expresiones son figuradas y declaran la ayuda abundante
y llena de gracia para llevar a Cristo al elegido de Dios. Nuestro Salvador aplica esto a la miseria y tormento eternos de los pecadores impenitentes en el estado
futuro. Para honra de la gracia libre que así los distingue, que el redimido
del Señor cante cánticos triunfales, con humildad y santo temor. Isaías concluye sus profecías con esta fuerte representación del
estado opuesto del justo y el impío, que incluye a todos los personajes de
toda raza humana. Que Dios conceda, por amor a Cristo, que
nuestra porción sea con los que temen y aman su nombre, que se aferran a sus
verdades y perseveran en toda buena obra, esperando recibir del Señor
Jesucristo la invitación de gracia “Venid
benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde antes de la
fundación del mundo” Comenzado en marzo 2007.
Terminado en octubre 2008
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