Un
estudio de los Capítulos
2 Corintios 8-9 - 2
Corintios 8.1-9
En
estos versículos encontramos verdades acerca de ofrendar en el Nuevo
Testamento, estas son: (1) es
una gracia (vv,1;6) (2) Se puede ejercitar aun en la mayor pobreza (v.2)
(3) Es una manera de comunión (v.4) (4) Debe ser precedida por la
dedicación propia (v.5).
Partiendo
de estos sólidos principios; descubrimos que Pablo tiene un concepto
elevado de la acción de dar. Para el apóstol dar era un ministerio del
Espíritu Santo obrando en la experiecia espiritual y muy personal
manifestado en una expresíon práctica. Siempre que fundaba una iglesia
instruía a los creyentes en la mayordomía cristiana. De tal manera que
las iglesias de Macedonia, Tesalonica, Berea y particularmente Filipos,
fueron reconocidas por su liberalidad y caridad.
Parece
que aunque esta iglesia de Corinto abundaba en dones tales como “Fe.
profecía, ciencia, lenguas” les
faltaba la acción de dar. Pablo los amonestó
con dos ejemplos de dar para producir en ellos un sentido de
responsabilidad acerca de la mayordomía. Estos jemplos fueron:
El
ejemplo de dar
“
Asi mismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a
las iglesias de Macedonia” Ya
Pablo había indicado en su primera carta a los corintios, que había
necesidad de fondos para ayudar a la iglesia de Jerusalén. Pablo, al
dirgirse a los corintios dice “hagan ustedes lo mismo” .
Asimismo,
hemanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las Iglesias
de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su
gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas se su generosidad
(v.2)
Alguien
ha dicho “El ministerio que no cuesta nada no realiza nada”
Pablo da una demostración de que los hermanos de Macedonia dieron
ofrendas cuando estaban pasando diversas pruebas, y falta de prosperidad.
Pero en medio de la pobreza había gozo y liberalidad.
Esto
es verdadero sacrificio, y ellos lo aprendieron de un Salvador sin
par.”El cual por el gozo puesto delante de El sufrió la cuz,
nemospreciando el oprobio” (Hebreos 12.2).
Fue
una ofrenda espontanea
Pablo
escribe: “Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus
fuerzas, pidiendonos con mucho ruegos que les concediésemos el
privilegios de particiapar en este servicio para los santos”
(v.3).
Pablo
admite que él no tiene autoridad para exigir de los creyentes, pero podía
ofrecerles la oportunidad de “poner a prueba... su sinceridad del amor”
de ellos. El ejemplo que presenta es el de la ofrenda de estos macedonios
que sacrificaron más allá de sus fuerzas. El secreto era cencillo, Ellos
dieron “con agrado” Y tomaron la iniciativa de pedirle a Pablo “con
mucho ruegos” que recibiera sus ofrendas como una muestra de comunión
con los creyentes de Jerusalén.
Esta
fue una ofrenda espiritual
Su
dádiva fue la expresión esterior de su completa consagración a Dios, o
como dijo alguien “El colmo de su generosidad fue su entrega completa de
sí mismos” Y
no como lo esperábamos, sino que a si mismos se dieron primeramente al Señor,
y luego a nosotros por la voluntad de Dios. (v.5)
Hay
muchas clases de ofrendas que no son espirituales, porque tienen motivos
ulteriores. Una es para llamar la atención. El Señor Jesús condenó
esta motivación El dijo: “Más cuando tú des limosnas, no sepa tu
izquirerda lo que hace tu derecha, para que sea
tu limosna en secreto” (Mateo 6,3-4). Otra forma de ofrenda que
no es espiritual es aquella que se trae a Dios con mala voluntad. Esto es
por supuesto, contrario a la recomendación de Pablo de dar “no con
tristeza ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios
9.7).
Hay
otra forma de dar; y es la peor, y es la que se hace con la intención de
pagar la DEUDA que tenenmos con Dios. El espíritu de los macedonios era
difrente, no había ostetación en ellos, sino gozosa, generosa de “
completa entrega de si mismos”.
La
construcción del versículo nos indica que la entrega de ellos mismos al
Señor y también a Pablo fue un acto de mayor consagración. Debemos
notar que la palabra primeramente no se usa aquí en un sentido temporal
sino que tiene la idea de “prioridad”.
“Asi mismo se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros
por la voluntad de Dios”. Lo cual significa que antes de su ofrenda
generosa, estas personas se habían rededicado al Señor, se habían
puesto sin reservas en las
manos de Cristo y de Pablo.
Dios
da el ejemplo de dar
“
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por
amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con
su pobreza fueseis enriquecidos” (v. 9). Pablo demuestra por esta
declaración que el Espíritu Santo fue el que impulsó a los macedonios a
dar sus ofrendas, siendo el mismo Espíritu eterno que sustentó a Cristo
cuando “se ofreció a si mismo sin mancha a Dios” (Hebreos 9.14).
El
tiempo del verbo sugiere el hecho de la encarnación, y no las condiciones
bajos las cuales vivió Jesús “se hizo pobre” Cristo se hizo pobre al
tomar el cuerpo humano. Tenemos que meditar en un Cristo rico que se hizo
pobre, que se sometió a la debilidad humana al desprenderse del
resplandor de su gloria por la semejanza de los hombres; rico en sabiduría,
pero entregado de modo misterioso el uso independiente de su mente para
sujetarse al jucio de su Padre, rico en recursos, pero nació en un
pesebre “Por que no habia lugar para El en el Mesón” Sin hogar en su
vida (Mateo 8.20) y sin una tumba en su muerte (Mateo 27. 59,60). Para
todos nosotros y para aquellos que tengan alguna sensibilidad, esto es
gracia.
El
dar tiene ética (2 Corintios
8.10-15)
Después
de animar a los corintios con el ejemplo de la ofrenda espiritual, y con
sacrificio de los creyentes en Macedonia, y también con el sacrificio de
Cristo, Pablo pasa a tratar la ética del ofrendar. Está
bien claro que en ningún otro campo de la vida es
posible la corrupción que en el manejo del dinero.
Aquí
sería bueno recordar el mensaje a Timoteo: “Porque los que quieren
enriquecerse caen en tentación y lazo, y muchas codicias necias y dañosas,
que hunden a los hombres en destrucción y perdición, porque la raiz de
todos los males es el amor al dinero ...” (1 Tmoteo 6, 9-10). Si la
ganacia del dinero puede ser una maldición para el creyewnte, también
pude serlo el dar dinero; por eso la necesidad de la ética del dar.
Tiene
que haber integridad en las ofrendas
“
Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que
comenzasteis antes, no solo a hacerlo, sino también a quererlo, desde el
año pasado. Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como
estuvistéis pronto a querer, así también lo estéis en cumplir conforme
a lo que tengáis” (vv. 10,11) Pablo emite el consejo a una iglesia que
ha dejado de cumplir una promesa y un programa relacionado con sus
ofrendas. Esta conducta puso en peligro su integridad. ¡ Una gran mensaje
para hoy, Cuan facil es la morosidad y la falta de horadez que afectan la
mayordomía cristiana.
El
cumplimiento de nuestra promesa
“Esto
os conviene a vosotros, que comenzasteis antes...Ahora, pues llevad también
a cabo el hacelo”
Para
Pablo era un imperativo moral. cumplir los votos y las promesas que habían
hecho. Tal parece que la iglesia de Corinto fué una de las primeras en
conocer la necesidad en la iglesia de Jerusalén y de ofrecer su ayuda.
“Vuestro celo ha estimulado a la mayoría” (2 Corintios 9.2) Sin
embargo los corintios habían fallado, mientras que los masedonios de habían
sobrepasado en genersidad “de su profunda pobreza” . Los corintios no
habían cumplido su promesa a Dios.
El
hacer una promesa y después quebrantarlo es algo grave, Dios así lo
dice:
“Cuando
a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque El no se complace de
los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que
prometas y no cumplas...¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu
voz, y que destruya la obra de tus manos? (Eclesiastés 5.4-6)
Dios
espera que cada uno de nosotros hagamos promesas y las cumplamos. Tenemos
que creer que Dios nos ayuda a complir las promesas que le hacemos. De
modo que hemos visto que la honradez es no sólo asunto de la integridad
en el cumplimento de la promesa hecha a Dios, sino también la honradez en
cumplir nuestro tiempo con Dios.La iglesia de Corintio se había atrazado
un año.
Se
debe tener la capacidad de dar
“Porque
si primero hay la voluntad dispuesta, será aceptada según lo que uno
tiene, no según lo que no tiene” (v.12). Pablo al poner énfasis esto
nos recuerda que el sentido
del texto nos lleva a creer que Dios resposabiliza al hombre en la medida
de su capacidad de dar.
La
prueba de generosidad y fidelidad en la mayordomía no es una muestra de riqueza, sino más bien nuestra buena
voluntad para dar lo que tenemos.
Usted
no puede dar lo que no tiene, por ejemplo su renta, el pago de las
tarjetas de crédito, el pago de su automovil etc. Si lo hace sería un
irreponsable y el que lo mande a hacer es mucho mas irreposabe, la fe no
tiena nada que ver con este asunto, es lo mismo que dar un cheque sin
fondos creyendo que recibirá el dinero. Toda ofrenda será medida de
acuerdo a lo que usted tenga, porque lo dió de buena voluntad.
Es
muy importante la capacidad de dar
“Porque
si primero hay voluntad dispuesta, será aceptada” (v.12). La intención
es importante, pues cuando algunas personas cumplen sus obligaciones esto
agrada a Dios. Hay muchas personas que dan sólo para acallar la voz de la
conciencia, pero lo que agrada a Dios es la intención expontanea de una
mente dispuesta.
Si
la intención clara de dar ya está en el corazón, la cantidad es de
segunda importancia. El sacrificio que agrada a Dios es la buena disposición
de la mente para dar en correspondencia al regalo mayor de todos, nuestro
Señor Jesucristo.
Es
de suprema importancia el límite de la capacidad de dar
“...acepta
según lo que uno tiene, no según lo que no tiene” (v.12).Alguien dijo
“que la resposabilidad de los creyentes, es la respuesta nuestra a la
habilidad de Dios. Hay algunas actitudes posibles. 1) Podemos evadirla. 1)
Podemos guardarla para después. 3) Podemos afrontarla. 4) podemos
Descartarla. 5) O podemos compartirla. Es esta úlltma la acción que
cumple mejor la ley de Cristo, y le da la gloria a Dios.
Hay
que tener igualdad en la acción de dar
“
Porque no digo esto para que haya otros
holgura, y para vosotros estrechez..la abundancia vuerstra supla la
escacez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la
necesidad vuestra, para que haya igualdad, como está escrito; El que
recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tivo menos” (vv.14;15).
Es
una enseñanza de la Biblia que nimgún cryente tiene derecho a disfrutar
de los bienes de este mundo mientras su hermano está en necesidad. Esta
es la explicacion por qué la iglesia funcionó como lo hizo en los
primeros días de necesidad y persecusión (Hechos 2,44,45).
Cuando
estamos prósperos debemos aliviar la necesidad de otras personas
“La
abundancia vuestra supla la escasez de ellos... para que haya igualdad’
(v.14). Tenemos que Juan enseña el mismo principio cuando dice: “ Pero
el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y
cierra contra el su corazón,
¿cómo mora el amor de Dios en él ? ( 1 Juan 3.17). Este concepto de
igualdad, por suouesto, se aplica no sólo a las personas necesitadas,
sino también a situaciones que requieran ayuda finaciera.
Por
otro lado Pablo advierte, sin embargo, que la igualdad en el dar no debe
poner a los creyentes de Jerusalén en holgura, mientras los otros estén
en estrechez. Es decir que los creyentes de Jerusalén no iban a tener
sillas acolchonadas, mientras los corintios se sentaran en bancos duros.
Al contrario, debería haber sabiduría y un sentido de equilibrio en
todos asunto, especialmente en los recursos de la iglesia local. Pablo se
toma la molestia de demostrar que lo inverso también es verdad. “...La
abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad”
(v.14).
Hay
algunas personas que no aceptan regalos para no quedar obligadas con los
dadores. Esto, según Pablo es totalmente contrario a la ética. Debemos
recibir todo lo que Dios nos da a través de nuestros hermanos, con un
santo sentido gratitud.
El
apóstol Pablo nos ilustra con un incidente de la historia del pueblo de
Israel (Exodo 11.18). El caso del israelita que salía a buscar maná y
recogía más de cuenta, el residuo se le convertía en una masa
maloliente. Por otro lado, el que recogía menos de lo que debía no tenía
necesidad de más. La enseñanza es que Dios nivela a todo su pueblo con
igualdad de derechos.
Debemos
dar con eficiencia ( 2 Corintios 8.16 -9.5)
“
Procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino
también delante de los hombres” (v.21). Pablo confronta a sus lectores
con una motivación doble que debe determinar no sólo como ofrendamos,
sino como vivimos. “
Este donativo, que es administrado por nosotros para la gloria del Señor
mismo”
El
apóstol Pablo se refirió a esta motivación en su primera carta a los
Corintios: “”Hacerdlo todo para la gloria de Dios” ( 1 Corintios
10.31). Aquello que sea menos que el cumplimiento de la voluntad de Dios
para la gloria de Dios es
definido en la Biblia como pecado.
El
Catecismo de Westminster dice al respecto: “... el fin principal del
(hombre) las personas es glorificar a Dios y gozar de su presencia para
siempre”. Debemos glorificar a Dios con nuestra
alabanza en adoración: “ En que sacrifica alabanza me honrara”
(Salmo 50.23).
“Procurando
hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también
delante de los hombres (personas). (V.21)
Pablo
nos explica este concepto en el versículo anterior”Evitando que nadie
nos cesure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos” (v.20).
El apóstol reconoció la importancia de que las contibuciones de las
iglesias de Macedonia y Corinto para los miembros pobres de la iglesia de
Jerusaén se manejaran con cuidado, para que ni él asi como sus asociados
pudieran ser objeto de la más ligera sospecha.
¡Que
buen ejemplo nos ha dejado
Pablo!. Es muy fácil que algunos creyentes supongan que mientras terngan
una conciencia limpia en cuanto a sus actos delante de Dios, no importa
mucho si parecen honrados o no delante de las personas, para que todas sus
actividades queden limpias de toda sopechas.
Dando
con eficacia
“Evitando
que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos”
(v.20). Nadie en la iglesia de Corinto podría acusar a Pablo de no ser práctico
ni eficiente. El relacionaba los elevados conceptos de la teología con el
vivir diario. El trató en serio el tema de la ética en las ofrendas;
ahora pasa a discutir la eficienca del dar. Pablo nos dice que: El dar
debe estar ligada a la administración de aquello que se da.
El
empleo de hombres dignos
“Pero
gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma solicitud por
vosotros... Y enviamos juntamente con ël al hermano cuya alabanza en el
evangelio se oye por todas las iglesias... Enviamos también con ellos a
nuestro hermano, cuya diligencia hemos comprobado repetidas veces en
muchas cosas” (v.v 16.22)
No
podemos estudiar estos versículos sin sentirse impresionado por el
cuidado que puso Pablo en el manejo de este asunto empleando a hombres
dignos y eficientes. Es obvio que Tito fue seleccionado por él, era
“compañero y colaborador” Los ortos hermanos, cuyo nombre se deconoce,
fueron asigmados por las iglesias que enviaban la ofrenda.
Tenemos
que observar que para la administración de las grandes cantidades de
dinero que habían sido recolectadas, Pablo insistió en tener por lo
menos tres personas destacadas. El seguia un principio bíblico que
encontramos tanto en el AT. como en el NT, al cual le pone énfasis en los
últimos párrafos de los capítulos que estamos estudiando. “...Por
boca de dos o tres testigos se decidirá todo asunto” (2 Corintios
13.1). De esta manera vemos la necesidad de emplear personas dignas y
eficientes para la tarea de la mayordomía de la iglesia.
Empleando
métodos eficaces
“
En esto doy mi consejo...(1) cuanto a la ministración para los santos, es
por demás que yo os escriiba...(2) Pero he enviado a los hermanos..(3)
“( vv. 8.10; 9.1,3).
Con
estas tres declaraciones Pablo hace ver que él tenía un método para
recaudar fondos, tanto para las necesidas locales así como las gererales.
La
instrucción Bíblica
Cuando
Pablo habla de dar consejo, no ofrece su propia opinión, el lo hace
basandose en la Biblia. Es posible que la esencia de su enseñanza se
resume en este versículo: “Cada primer día de la semana cada uno de
vostros ponga aparte algo. según haya prosperado, guardandolo, para que
cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas” ( 1 Corintios 16.12).
Lo
que Pablo ha dicho aqui y en otras partes es que dar a Dios debe ser algo
más que una expresión emocional, es mucho más, es una expresión de una
convicción telógica. Esto naturalmente es todo lo contario de los
“trucos psicologicos y las presiones carnales que están en boga en
nuestros días” Y no hablemos más de esto porque no quiero pecar.
La
enseñanza pastoral
Pablo
había escrito “en cuanto a la ofrenda” (1 Corintios 16.1). Y ahora se
vuelve a comunicar con ellos. Realmente, estos dos capítulos que estamos
estudiando es el trado más completo de la bendición dar que tenemos en
el NT. La mayor parte de lo escrito, sin embargo, está en una forma de
exhortación pastoral y es, por tanto, una guia para aquellos cuya tarea
es animar a los creyentes a cumplir su responsabilidad en la mayordomía.
De esta manera, el pastor de la iglesia tiene un precendete apóstolico
para estimular a los creyentes a dar ofrendas, pero no ha llamarles, ni
ladrones, ni mentirosos, ni que están robando a Dios. (La palabra correta
aqui es desfraudar)
La
administración de las ofrendas
El
apóstol Pablo dice: “”Pero yo he enviado a los hermanos” Estos
hombres que estaban muy bien preparados para ejercer esta tarea, pero
también tenían un mandato oficial para administrar las ofrendas. Estos
hombres selectos, debido a la enseñanza bíblica y a la exhortación
pastoral, tenían la libertad de recolectar las ofrendas y hacer un
registro de ellas y luego preparar los donativos para envialos a Jerusalén.
Hemos
visto que en los asuntos de dinero, como en todo lo demás, se espera que
hagamos “todo decentemente y con orden” (1 Corintios 14.40).
El
dar nos enriquece, (vv,6-15)
En
este parrafó final de 2 Corintios 9, Pablo llega muy profundamente a su
tratado sobre la gracia de dar con poderosas palabras sobre la mayordomía
cristiana. Pablo se encuentra decidido a grabar en los creyentes de que el
dar ofrendas es el método supremo de Dios para enriquecer a aquellos que
dan donaciones tanto como a
los que la reciben.
Se
enriquece aquel que da generosamnente
“Pero
esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el
que siembra generosamente, generosamente también segará” (v.6)
Las
leyes de la cosecha funcionan no sólo en lo matural, sino también en lo
espititual. Pablo nos ilustra al hablar del campesino que siembra su
cultivo en la primavera, que traera muchos frutos. Por otro lado el
creyente reconoce que el dar no una cuestión de esparcir, sino de sembrar.
No es una contribución, sino más bien es una inversión. Cada donativo
constiyen un desafio a la fe.
Ningún
campesino siembra si no ejercitara una fe sencilla en la ley de la cosecha.
Si él no tuviera fe estoy seguro que no sembrariá nada.
El
gozo de dar, enriquece
“
Cada uno dé como propuso en su corazón no con tristeza, ni por necesidad,
porque Dios ama al dador alegre” (v.7)
Dar
desarrolla una capacidad no sólo para la frucctificación sino para el
gozo. La miseria siempre va ligada a la bajesa, en tanto que la alergría
se asocia a la magnanimidad. Pablo nos dice que para conocer ese gozo, sin
embargo se debe ejercitar con propósito: “Cada uno dé como propuso en
su corazón”. Con esto volvemos al principios que ya hemos considerado.
Dios nos ha dado instrucciones cuidadosas en cuanto al desarrollo de
buenos hábitos como el de poner aparte algo (1 Corintios 16.2) según
hayamos prosperado, de tal manera que podamos dar con un verdadero sentido
de propósito y sobre todo según un plan.
Si
damos por casualidad esto implica una falta de cuidado, de sentimiento y,
por lo tanto, de gozo. Esta disciplina que determina el sentido de propósito
es la que profundiza el gozo en nuestra experiencia como creyentes.
Además,
debemos dar sin quejarnos Cada uno de... no con triteza. No hay duda, esta
es una palabra dura para cada corazón. Algunos deben confesar que cuando
se presenta el desafío de la mayordomía, sienten falta de buena voluntad
y más aun de rebelión. Cuando no hay gozo, entonces no hay
enriquecimiento espiritual.
Además
el texto dice: No con triteza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador
alegre. El creyente no debe tener como motivo principal la consideración
de lo que otros piesen de él si se abstine de dar. Es verdaderamnete
triste, pero muy cierto, que la motivación de muchas ofrendas es la
salvaguarda de la buena reputación; tales ideas indignas le qitan a la
mayordomía todo gozo y atarctivo.
Esta
palabra alegre nos sugiere un espíritu de verdadero gozo que es capaz de
quitar todos los impedimentos humanos. El Señor resumió todo esto con
estas palabras: “ Mas bienaventu-
rado es dar que recibi”. (Hechos 20.35).
El
enriquecimiento de la utilidad de dar
“ Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a
fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis
para toda buena obra...Y el que da semilla al que siembra, y pan al que
come proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos
de vuestra justicia” (v.8-10)
El
milagro de dar es el que produce un ministerio de dar. Cuando Dios le
puede confiar dinero a los creyentes, El hace posible que estos siempre
tengan bastante para ellos y más para otros. Esa es la razón porque
Pablo cita el Salmo 112.9 para apoyar este principio: “Repartió, dio a
los pobres; su justicia permanece para siempre”.
Dios
siempre satisface nuestras necesidades “Y el que da semilla al que
siembra, y pan al que come...” El
Dios del profeta Elías todavía es el mismo en el día de hoy. Cuando Elías
se puso a la disposición de Dios nunca le faltó nada, aunque la tierra
estaba asolada por el hambre. Aun cuando el arroyo de Querit se secó y
aquellos cuervos dejaron de traer la comida diaría, Dios nunca le faltó
(1`Reyes 17).
Cuando
Cristo estaba en la tierra El dijo a sus discípulos las siguientes
palabras:” Cuando os envié sin bolsa, sin alforja, y sin calzado, ¿os
faltó algo ? y ellos dijeron: Nada” ( Lucas 22.35). No podemos olvidar
esta palabras: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os fallta” (Filpenses
4.19).
Es
Dios quien multiplica nuestros recursos
“
y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y
multiplicará vuestra sementera” (v.10)
Sólo
Dios es responsable en la medida que se multipliquen los recursos, pues la
promesa es clara y segura: El es el que multiplica la semilla que
sembramos. El dar no empobrece, todo lo contrario enriguece al dador.
Cristo afirma que dar es una seguridad de ganacia: “ Dad, y se os dará;
medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo;
porque con la misma medida con que medís os voveran a medir” (Lucas
6.38).
Nuestra
motivacion viene de Dios
“
Poderoso es Dios... y aumentará los frutos de vuestra justicia” (v.8,
10). Dios motiva nuestro dar y luego hace que lo que damos se conviertan
en frutos de justicia para otros. Las personas para las cuales damos no sólo
reciben bendiciones materiales, sino también espirituales, ya que
nuestras ofrendas son los frutos de justicia.
Una
cosa es dar una ofrenda; y otra muy diferente es impartir una bendición
espiritual por el acto de ofrendar. Los más hemos tenidos experiencias
como estas. Muchas ofrendas pueden enriquecernos en lo material, pero
dejarnos muertos espiritualmente; hay otra mayordomía que tal vez no nos
enriquece en lo material, pero nos bendice en lo espiritual.
El
agradecimiento de dar nos enriquece
“
Para que estéis enriquecidos
en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción
de gracias a Dios... ¡Gracias a Dios por su don inefable!. (vv.11,15)
Es
verderamente importante que seamos agradecidos en todo pero especialmente
en la mayordomía cristiana. Si Dios ha obrado en nuestro corazón que el
ofrendar se convierte en adoración, entonces habremos experimentado
en verdad la importancia de ofrendar sin tanto por ciento. No
existe una evidencia mayor de la unción que la alabanza del creyente.
Cuando Pablo exhorta a los creyentes de Efeso: “Sed llenos del Espíritu”
(Efesios 5.18), y añade enseguida: “Dando siempre gracias por todo al
Dios y Padre” (Efesios 5.20).
La
Biblia eseña que no hay mayor enriquecimiento de toda la personalidad
humana que el espíritu de agradecimiento. Tengamos presente que en una de
las declaraciones más profundas del Nuevo Testamento, Pablo nos dice que
Dios nos ha Predestinado...según el puro afecto de su voluntad, para
labanza de la gloria de su gracia” (Efesios 1.5,6).
La
satisfacción del Espíritu
“
Para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual
produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios” (v.11)
No
existe nada en el mundo más satisfactorio que el agradecimiento dado por
Dios que proviene de enriquecer a otros. Es un nivel de agradecimiento que
muy raramente se encuentra en los creyentes del día de hoy, pero, que es
parte del plan de Dios para su iglesia. Así como su propio corazón no
estuvo satsfecho hasta que El se entregó totalmente para redimir a la
humanidad, de la misma manera el creyente verdadero nunca puede estar
satisfecho hasta que llegue al punto de que el vivir para otros lo llena
de acción de gracias a Dios.
Edificando
la iglesia
“
Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los
santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a
Dios; pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por
la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad
de vuestra contribución para ellos y para todos” (vv.12.13).
Estos
dos versículos son de una enseñanza extraordinaria, muestran la manera
como el enriquecimiento al ofrendar le enseña a la iglesia tanto a alabar
como a orar. Pablo promete que los creyentes de Jerusalén se sentirían
inspirados a alabar a Dios por la liberalidad de los miembros de la
iglesia de Cointo.
El
agradecimiento por la liberalidad de los creyentes de Corinto edificó a
la iglesia de Jerusalén no sólo en su miniterio de adoración, sino
también de la oración. Pablo lo expresa de esta manera: “La oración
de ellos por vosotros, a quienes aman a la causa de la superabundante
gracia de Dios en vosotros” (v.14). Donde quiera que se encuentra gente
agradecida se encuentra gente de oración; la adoración y la oración son
las señales sobresalientes de una iglesia que esta bien enseñada.
Gracias
a Dios por su don inefable
Este
es el climax de todo el tema de las ofrendas. Pablo expresa su sentir de
que todas las veces que damos con agradecimiento reflejamos el don
inefable del amor de Dios, cuando dió a su Hijo Unigénito por la salvación
de los elegidos. Este tema fue declarado por Pablo antes cuando dijo:
“Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo que por amor de
vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza
fueseis enriquecidos” (2 Corintios 8.9). Este es mejor tratado de
mayordomía cristiana que se ha escrito y el único modelo del Nuevo
Testamento para que pongamos en prácica.
Termino
con dos pasajes de la Biblia, que nos hará pensar:
I
“
Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu
campo cada año. Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que el
escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y
de tu aceite, y las primicias de tu manada y de tus ganados, para que
aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días. Y si el camino fuere
tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová
tu Dios hubiere escogido para poner en él tu nombre, cuando Jehová tu
Dios te bendijere, entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano,
y vendras al lugar que Jehová tu Dios escogiere; y darás el dinero por
todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por
cualquier cosa que tu deseares; y comerás allí delante de Jehová tu
Dios, y te alegrarás tú y tu familia. Y no desamparás al levita que
habitare en tus poblaciones; porque no tienen parte ni heredad contigo. Al
fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año,
y lo guardarás en tus ciudades. Y vendrá el levita, que no tiene parte
ni heredad contigo, y el extrajero, el huérfano y la viuda que hubiere en
tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te
bendiga en toda obra que sus manos hicieren” (Deuteronomio 14. 22-29)
II
“
Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro
publicano. El fariseo, puesto en pie oraba consigo mismo de esta manera:
Dios te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones,
imjustos, adúlteros, ni aun como este publicano. ayuno dos veces a la
semana, doy diezmos de todo lo gano. Mas el publicano, estando lejos, no
queria ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, se propicio a mí pecador. Os digo que éste descendió a
su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece,
será humillado; y el que se humilla será enaltecido” (Lucas 18.10-14).
Confio
en el Señor que estos dos pasajes de Biblia les ilumine el entendimiento
para conocer la verdad que enseñan. Concluyo recordando este pasaje de
las Sagradas Escrituras.
Cada
primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según
haya prosperado...Cada
uno dé[1] como
propuso en
su corazón: no con tristeza, ni por
necesidad, porque Dios ama al
dador alegre. ( 1Co. 16.2 ; 2Co.9.7)
12/1/03
|