Trazando bien la Palabra de verdad
por Rev. Ramón R. Herrera
“Procura con diligencia presentarte a
Dios aprobado, como obrero
que
no tiene de què avergonzarse, que usa bien
LA PALABRA DE VERDAD”
(2 Ti. 2.15)
“
Te encarezco (solemnemente) delante de Dios y del Señor Jesucristo,
que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en
su reino,
que prediques la Palabra; que instes tiempo y fuera de tiempo; redarguye,
reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo
cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír,
se amontonarán maestros conforme a sus a
sus propias concupiscencias,
y apartarán de la verdad el oído y se volverán
a las fábulas”
(2 Ti. 4.1-4)
Realmente no hay
ninguna excusa para no estudiar, no estamos hablando de leer, la Palabra
de Dios, en el pasado criticamos a la Iglesia Católica que no entregaba
al pueblo la Biblia, pero nosotros tenemos la Biblia, nos se cuantas
traducciones, numerosas Biblia de estudios, y sólo leemos la Palabra de
Dios muy pocas veces y mucho menos la estudiamos, solo cuando nos vamos a
bautizar, y lo que enfatizamos es el diezmo.
Hay creyentes que
llevan muchos años de convertido y ni siquiera han leído el Nuevo
Testamento. Esa es la razón por la cual muchos creyentes caen en enseñanzas
falsas en herejías y falsas doctrinas, que buscando algo nuevo solo
consiguen las viejas y desacreditadas enseñanzas de siempre.
Hay que recordarle
a los creyentes que la Biblia no es un libro para ser admirado, o que
reciba un lugar de honor en un librero. Este es un libro de referencia
para vivir. Su propia vida
depende en lo que usted encuentre allí. Es el manual de la vida diaria.
La Biblia es la sabiduría de Dios que está disponible a cada persona y
escrita además en palabras de personas como usted y como yo, solo con la
inspiración del Espíritu Santo. Estúdiela, no como un montón de reglas,
sino como una puerta abierta a la libertad
Con justificada razón
Josué nos aconseja: “Nunca se apartará
de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en
él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;
porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Josué
1.8).
El apóstol Pablo
también nos dice: “ La palabra de Cristo more (habite) en abundancia
en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría,
cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e
himnos y cánticos espirituales” (Colosenses 3.16.)
El consejo de estos
dos grandes hombres es simple, que la Palabra de Dios ocupe un lugar de
preferencia en la vida de cada creyente. Dios le dijo al pueblo de Israel
que hablaran Su Palabra cuando se sentaran, cuando caminaran, cuando se
acostaran, cuando se levantaran. O sea todo el tiempo, pero para esto
usted tiene que conocer, entender, y hasta memorizar la poderosa Palabra
de Dios.
El Señor Jesús
nos da un ejemplo muy interesante: “ Cualquier, pues, que oye estas
palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su
casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron
vientos, y golpearon contra aquella casa, y no cayó, porque estaba
fundada sobre la roca. Pero cualquiera que Me oye estas palabras y nos las
hace, le comparé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la
arena. Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y
vinieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.
(Mateo 7.24-27).
Realmente saber lo
que la Palabra dice no es suficiente. Usted debe actuar sobre ese
conocimiento para obtener resultados. Ambos hombre escucharon la Palabra,
y ambas casas experimentaron la tormenta, pero los resultados fueron muy
diferentes.
El necio, que
escucho la misma Palabra, pero no la puso por obra, no tenía fundamento
cuando vino la tormenta y la casa se vino abajo, actuar en la Palabra le
puso un mejor cimiento a la casa del sabio y no pudo ser movida por la
misma tormenta.
¿ Qué significa
trazar bien la palabra de verdad? El Apóstol Pablo responde” Porque
vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina. ( 2
Timoteo 4.3)
¿ Qué es
sana doctrina?. Respondemos: Todas las Iglesias dicen tener sana
doctrina. Pero ¿Qué es sana doctrina?. Según la Biblia, Dios no es Católico,
ni Pentecostal, ni Evangélico.
Etc. Dios es amor y sólo
sobre este fundamento ha desarrollado su Sana Doctrina.
La Iglesia como
organización siempre ha atravesado por conflictos doctrinales y todo
siempre ha sido por la misma causa, la confundimos con el pueblo de
Israel. Pero Israel todavía está esperando al Mesías prometido, pero,
según las Sagradas Escrituras ya El vino y realizó un sacrificio
completo y perfecto.
“ Porque con
un solo sacrificio ha hecho perfectos para siempre a los que están
santificados” (Hebreos 10.14.) La mayoría de
las iglesias confunde la ley con la gracia o sea que la mezclan. “DE
hecho, Cristo es el fin de la ley, para que todo aquel que cree reciba la
justicia.” (Romanos 10.4.) A
la iglesia las obras no le añaden nada El ya lo hizo todo.
“ Y si es por
gracia ya no es a base de obras, de otra manera la gracia ya no es gracia;
de otra manera la obra ya no es obra” (Romanos
11.6.)
“Todos los que
viven por las obras que demanda la ley están bajo maldición porque
escrito está «Maldito sea quien no practique fielmente lo que está
escrito en el libro de la ley» Ahora bien, es evidente que por la ley
nadie es justificado delante de Dios, porque «el justo vivirá por la fe»
(Gálatas 3.10-12; V.NVI.)
La Iglesia es del
Nuevo Pacto, no del Antiguo Pacto. “Por una parte, la ley anterior
queda anulada por ser inútil, ineficiente ya que no perfeccionó nada.
Por tanto Jesús ha llegado a ser el que garantiza un pacto superior. (Hebreos
7. 18-22.)
Es importante
reconocer aquí un hecho muy importante, La Iglesia católica Romana se
enfrentó a la gran reforma protestante del siglo 16, mas que nada cuando
Martín Lutero recoció que la salvación es por fe contrario a Tomás de
Aquino que creía que la salvación era por la obras entre otras cosas.
También para el pueblo Judío fueron muy importante las obras. Siendo ese
un ministerio de condenación.
Visto todo lo demás
se impone una declaración de mi parte, pues aquí esta:
El sistema teológico
más acorde con la Palabra de Dios que yo he encontrado estudiando mucho
en oración y sin prejuicios, es el sistema calvinista de los cinco
puntos, y sabe por qué he llegado a esta conclusión por qué es el único
sistema que, los aceptas todos o los tienes que rechazar todos; porque
se relacionan unos con los otros, que se te hace imposible aceptar uno o
más y rechazar los otros. Este sistema teológico es creído por
millones de personas en el mundo entero, porque es fiel a la Palabra de
Dios, y sobre todo mantiene viva la fe reformada, que enseñaron Martín
Lutero, Juan Calvino, Zwinglio, Melanchton,Bullinger y Brucer, y todos
los líderes más influyentes de la Reforma.
Paso a enumerarlos
brevemente y acompañado de por lo menos tres citas bíblicas, «por
aquello de que en boca de dos o más testigos...»
Los
cinco puntos del Calvinismo.
Debido a la caída,
el pecador es incapaz de creer en el evangelio y ser salvo, ya que está
muerto, ciego y sordo a las cosas de Dios; su corazón es engañoso y
perverso en gran manera. Su voluntad no es libre, sino que está
esclavizada a su naturaleza pecaminosa; por tanto, no quiere- y de hecho,
no puede- escoger el bien y rechazar el mal en lo que a las cosas
espirituales se refiere. La mera ayuda del Espíritu Santo, por
consiguiente, no le es suficiente para traer el pecador a Cristo. Tanto
Pablo como Agustín y Calvino toman como punto de partida de toda la
humanidad pecó en Adán y por tanto estamos muertos en delitos y pecados.
Pablo recalca una y otra vez que estamos muertos en delitos y pecados,
alejados de Dios y sin esperanza. A
los creyentes en Efeso les recurda que antes de recibir el evangelio se
hallaban “ sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel, ajenos a los
pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Ef.
2.12). En este versículo podemos notar el énfasis quíntuple que hace
Pablo colocando frase sobre frase para acentuar dicha verdad.
Salmo
51.5 “ He
aquí en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.”
Job
14.4 “ ¿Quién hará limpio a lo inmundo?. Nadie.”
Juan
3.19 “ Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo,
y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran
malas.”
Romanos
5.12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un
hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los
hombres. Por cuanto todos pecaron.”
El
que Dios haya escogido a ciertas personas para salvación antes de la
fundación del mundo (Según
nos escogió en El antes de la fundación del mundo,...Efesios 1.4) se debe únicamente a su
voluntad soberana. Su elección de ciertos pecadores no está basada en un
conocimiento previo de una respuesta o acto de obediencia, tales como la
fe, el arrepentimiento etc., por parte de los pecadores. Al contrario,
Dios es el que da la fe y el arrepentimiento
a cada persona elegida. Aquellos a quienes Dios ha elegido en su
soberanía son movidos por el Espíritu Santo a aceptar a Cristo. Por
tanto, la causa fundamental de la salvación no es la decisión del
pecador de aceptar a Cristo, sino la elección del pecador.
Pruebas
bíblicas:
Romanos
8.29,30 “Porque a los
que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos
conforme a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó, a
estos también justificó; y a los que justificó, a éstos también
glorificó”
Juan
15.16 “ No me
elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he
puesto para que vayáis y llevéis fruto.”
Romanos
9. 11, 12 ...” Pues no habían nacidos, ni habían hecho aun ni bien
ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección
permaneciese, no por las obras sino por él que llama.”
Hechos
2. 47 ...”Y El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían
de ser salvos.”
La
obra redentora de Cristo tuvo como fin salvar a los elegidos únicamente
y, en efecto. Aseguró la salvación de éstos. En su muerte Cristo como
sustituto por los pecados de los elegidos en particular. Además de borrar
los pecados de éstos, la
redención proveyó todo lo necesario para lograr su salvación, inclusive
la fe que los une a él. El don de la fe es impartido infaliblemente por
el Espíritu a todos por quienes Cristo murió, garantizando la salvación
de cada uno de ellos.
Pruebas
bíblicas
Cristo
enseñó que los elegidos y los redimidos eran las mismas personas cuando
en la oración intercesoria dijo en Juan 17. 6 ... Tuyos
eran, y me los distes...9 y yo ruego por ellos; no ruego por el mundo,
sino por los que me diste; porque tuyos son.
Juan
10. 14, 15 “Yo soy el
buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el
Padre me conoce, yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas”
Isaías
53. 6 “ Todos nosotros
nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas
Jehová cargó en El (Cristo) el pecado de todos nosotros.”
Efesios
5.25 “... Cristo amó a
la iglesia y se entregó a sí mismo por ella”
Mateo
20.28 “... y para dar su
vida en rescate por muchos.”
Además
del llamamiento general a la salvación hecho a todos los que escuchan el
evangelio, el Espíritu Santo hace a los elegidos un llamamiento especial,
el cual inevitablemente les conduce a la salvación. El llamamiento
general, hecho a todos sin distinción, puede ser a menudo rechazado; en
cambio, el llamamiento especial hecho sólo a los elegidos no puede ser
rechazado, sino que siempre resulta en la conversión de éstos. Mediante
este llamamiento el Espíritu atrae irresistiblemente a los pecadores a
Cristo, ya que no está limitado por la voluntad de la persona en su obra
salvadora ni depende de la persona para lograr su propósito. Es Espíritu
induce benignamente al pecador elegido a cooperar, a creer, a arrepentirse,
y a venir a Cristo espontánea y voluntariamente. Por tanto, la gracia de
Dios es invencible; siempre redunda en la salvación de aquellos a quienes
se les brinda.
Pruebas
bíblicas.
Hechos
16.14 “ Entonces una
mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que
adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para
que estuviese atenta a lo que Pablo decía.”
Hechos
13.48 “... Y creyeron todos los que estaban ordenados para vida
eterna.”
Juan
17.2 “ como le has dado
potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le
diste.”
Ezequiel
`11.19 “ Y les daré un
corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos y quitaré el corazón
de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne.”
Todos
los escogidos por Dios, redimidos en Cristo, y a quienes el Espíritu ha
impartido fe, son eternamente salvos y perseveran hasta el fin, ya que son
preservados en la fe y por el poder de Dios, el Todopoderoso. En otras
palabras, todos aquellos que son verdaderos creyentes no pueden
caerse totalmente y perderse- aunque pueden que caigan en pecado
temporalmente, eventualmente retornarán y serán salvos.
Pruebas
bíblicas
Hebreos
10. 14 “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los
santificados.”
Salmo
138. 8 “ Porque Jehová
cumplirá su propósito en mi.”
Romanos
11.29 “ Porque
irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.”
Filipenses
1. 6 “ Estando
persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la
perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”
Sería
bueno, a manera de conclusión terminar con las Palabras de Cristo:
“ Mis
ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida
eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi
Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la
mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno.” (Juan
10.27-30)
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