HAITI: DOS SIGLOS DE DICTADURA, POBREZA Y DESASTRES
Haití, que comparte lo que se
llama la Isla de Hispaniola con la República Dominicana, fue el primer país
independiente en Latinoamérica, tuvo su primera revolución de esclavos
con tremendo éxito, sin embargo, hoy es la nación
más pobre de este hemisferio y con el mayor deterioro ambiental. La
historia de este sufrido pueblo comenzó con siendo la
principal colonia francesa en el siglo XVIII, que para ese tiempo
exportaba el 60% del café y el 40% del azúcar que se consumía en Europa,
pero la explotación criminal de los esclavos, creó las condiciones para
una sangrienta revolución 1804.
La revolución trajo la
independencia para los haitianos, pero al mismo tiempo les dejó una
economía en bancarrota, una infraestructura destruida. Para colmo de
males, la independencia de Haití le costó el desprecio y el bloqueo de
muchas naciones del mundo, por el "delito" de que se libertó a
los esclavos y esto fue considerado como un mal ejemplo apara los países
esclavistas del mundo. Teniendo que pagar una "indemnización "
por valor de 150 millones de francos, cuando por esa época su presupuesto
era de unos 2 millones de francos.
Pero lo peor fue que esa
onerosa indemnización fue redimida apenas en 1938, y ya para entonces el
país estaba atrapado con impagables deudas, producto de los préstamos de
"garrote" a los que tuvo que incurrir para poder cumplir con ese
y otros compromisos. De todos
son conocidos los regímenes dictatoriales que ha sufrido Haití, en
particular la dictadura de François Duvalier y posteriormente la de su
hijo Jean Claude que se extendió desde 1957 a 1086, eso también figura
de manera prominente entre los factores que siguen sellando el destino de
este pobre pueblo. Recordamos la dictadura de Duvalier constituyó una de
los regímenes más sangrientos de la región, y para colmo de males. Su
política económica tuvo efectos desastrosos para Haití.
Otras dictaduras siguieron su
curso dejado secuelas de pobreza y deterioro. Llegó el turno a Aristide
como presidente elegido por la voluntad popular del pueblo haitiano, fue
derrocado violentamente, por alguien que ni siquiera recuerdo y no lo
siento, se me borró de la mente por lo cual le doy gracias a Dios. Pero
si me acuerdo del presidente que envió al exilo a Aristide, fue Bush
Padre, más tarde Bill Clinton lo reintegró al poder. Otro golpe de
estado. Otra vez Arístides tuvo que salir para África; esta vez le toco
al Bush Hijo. ¡Cuánta tragedia! y para colmo Pat Robertson nos viene a
decir que el terremoto de Haití es un castigo de Dios! Se equivoca como
siempre Pat Robertson los culpables están más arriba en este artículo.
Ahora la desolación. el
abandono, la muerte son los protagonistas
de esta historia, tenemos que unir fuerzas, no soldados, para juntos hacer
un plan que salve a Haití no solo de las dictaduras, sino de la pobreza
que es el desastre más común que agobia a ese pueblo Haití siempre ha
estado ahí, y seguirá estando por la gracia de Dios.!Ayudemos con todo,
pero como mucho amor y compasión su pueblo se lo merece"
Ramón R. Herrera