Estos
inquietantes días actuales están provocando una oleada de agoreros
apocalípticos que van desde algunos creyentes, así como de los Testigos
de Jehová y los conocidos Dispensacionalistas, y algunos políticos
conservadores.
Algunos
textos apocalípticos del Nuevo Testamento parecen describir la actualidad,
por ejemplo Mateo 24.6-8, 29 "Ustedes oirán de guerras y de
rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que esto
suceda, pero no será todavía el fin, se levantará nación contra nación,
y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes. Todo
esto será apenas el comienzo de dolores... Inmediatamente después de la
tribulación de aquellos días, se oscurecerá el sol y no brillará más
la luna; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán
sacudidos".
No es
menos cierto que la condición actual prece coincidir con esta situación.
Nuestra generación ha creado, por primera vez en la historia de la
humanidad, los medios para su total destrucción, por medio de armar químicas,
biológicas y nucleares. Aquellos efectos de las bombas atómicas que
cayeron sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, el
accidente de la central nuclear de Tschrnobyl nos mostraron los signos
terribles de un planeta completamente devastada e inhabitable para los
seres humanos.
Es muy
importante, sin embargo, anotar la gran diferencia entre los agoreros
apocalípticos de nuestros días y las Sagradas Escrituras. Apocalipsis significa
«revelación» acerca de los últimos días. Una exégesis crítica nos
dejá claro que algunos textos apocalípticos del Nuevo Testamento no son
un reportaje anticipado del fin. Por lo tanto hay que tener mucho cuidado
al interpretarse.
Los
agoreros apocalípticos actuales se basan en datos empíricos. No se trata,
pues, sino de identificación de factores destructivos capaces de poner
fin nuestro planeta.
Esa es
la razón por la cual necesitamos estar atentos, desarrollas mucha sabiduría
y amor a la vida para poder escapar de esta eventual catástrofe. Tenemos
que estar claros en la interpretación de la Palabra de Dios y no atender
a los llamados agoreros apocalípticos que se pasan metiendo miedo sin
base bíblica ninguna. Los orígenes de la escatología dispensacionalista
se remonta a una pretendida "revelación" que un joven escocesa
de 15 años, Margaret MacDonald, tuvo en el mes de abril de 1830 en Port
Glasgow. Según esta "revelación", la segunda venida de Cristo
tendría lugar en dos etapas: La primera, para "recoger" a un
grupo "selecto" de creyentes, que sería arrebatado al cielo
para ir al encuentro del Señor antes de la aparición del "Anticristo",
antes de la gran tribulación. Naturalmente "un amigo de la familia,
R. Norton, escribió el relato de la "visión",insistiendo en
que era la primera vez que alguien didiese en dos la segunda venida de
Cristo. Los Jesuitas Francisco Ribera, Roberto Belarmino, Manuel Lacunza.
Este último escribió un libro titulado La Venida del Mesías en
Gloria y Majestad" Este libro conmovió profundamente a Edaward
Irving y halló pronto amplia circulación a traves de la versión inglesa
que el mismo Irving realizó en 1826.
Otro
proponente de esta entuerto es el conocido autor: C.I. Scofield, cuya teoría
dispensacional está impresa en la popular Biblia se Scofield, que
mantiene que Cristo vendría no solo repentinamente sino secretamente
en el aire y durará siete años, durante los cuales tendrá lugar el
juicio de Cristo para recompensar a sus santos, también las bodas del
Cordero. De modo que según Scofield, tendríamos no sólo una
segunda, sino también una tercera venida de Cristo.
(Continuará)