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Tengo que admitir que lo más que caracteriza esta generación de creyentes es la búsqueda constante de "algo más". La mayoría de los creyentes debido a una especie de intranquilidad espiritual que está basada en la creencia de que "el éxito real" y el cumplimiento de la vida cristiana está justo a la vuelta de la esquina. ¿El medio? El siguiente libro que vio anunciado en uno de los programas radiales o televisivos, que algún predicador, que interrumpe constantemente su mensaje para anunciar a bombo y platillo su último libro. Una cinta o CD u un seminario en un lujoso hotel. La tragedia es que aquellos que todavía no se han dado por vencidos siguen corriendo en la búsqueda de "algo más." Una señal reveladora es que cada año, al perecer, hay una nueva palabra novedosa que la repiten sin fin en sus conversaciones. Se nos enseñó que testificar era el secreto de disfrutar la vida espiritual totalmente realizada. Lo tratamos con todas las fuerzas, y encontramos que no era verdad. Luego vino el estudio bíblico "a fondo". Estudiamos la profecía de los tiempos finales, aprendimos a hacer exégesis del texto griego y a explorar estudios de palabras. Pero pronto descubrimos que incluso el estudio de la Palabra de Dios puede llegar a ser seco. Si aprender griego lo hace a uno espiritual, ¿de dónde viene que los griegos no eran espirituales? La Iglesia de Corintios era una especie de Zoológico total, y sabían griego, incluso, sin haber ido al seminario. Los creyentes de este siglo han recibido más información bíblica y tienen a su disposición más recursos que cualquier grupo en la historia. Sin embargo, ¿hay alguna evidencia de que estamos viviendo en un plano más elevado que aquellos que fueron nuestros predecesores? Me temo que no. Hay miles de creyentes que han salido en busca de los dones del Espíritu Santo. A menudo recibimos llamadas en las cuales escuchamos a alguien decir: "Estoy lleno del Espíritu Santo y hablo en lenguas, pero mi esposa y yo nos vamos a divorciar" Los dones espirituales tampoco son una garantía. Por un tiempo todo el mundo hablaba de la "vida del cuerpo". Más tarde nuestro problema era la necesidad de "adoración y alabanza". Recientemente todos necesitábamos involucrarnos en lo que llamados "Grupos de responsabilidad" Ahora recientemente "el fatídico G-12 de César Castellanos que crece como verdolaga. El también mensaje de la “fe en la fe” que es el mensaje de llamada prosperidad. La enseñanza de las "Maldiciones Generacionales" Por favor vea (Ezequiel 18.1,2, 20), que es predicado sin ninguna base bíblica. Y para colmo, José Luis de Jesús Miranda, se hace llamar "Jesús hombre" y la vez se hace tatuar el número del anticristo, y a sus fanáticos, bíblicamente iletrados. ¡Pobre gente! Estamos seguros que el año entrante será otra cosa diferente. |
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