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Los Anticristos El término anticristos
se encuentra solamente en las Epístolas de Juan, 1 Juan 2.18-22; 2 Juan 7.
Hasta donde la forma de la palabra tiene que ver, descubrimos que es uno
que toma el lugar de Cristo, luego entonces "anti" se toma en el
sentido "de en lugar de" o también uno que asume la apariencia de
Cristo, se opone a Él. Luego entonces "anti" se usa en el sentido de
"en contra". Esto último queda más
en armonía con el contexto en que la palabra ocurre, al mismo tiempo,
entendemos que esta expresión "ahora si han surgidos muchos anticristos"
el resto del pasaje nos pone a pensar "salieron de nosotros" es decir
salieron de nuestras filas. El apóstol Juan
tiene mucha razón, los falsos profetas tienen cierta "credibilidad"
porque salieron de las filas del cristianismo. A la iglesia Católica
le pasado lo mismo, cuando siguen creyendo que la salvación de obtiene mediante
las obras. Los adventistas
siguen mezclando la fe con la ley de Moisés. Los llamados Testigos de Jehová
tiene tantos errores que no saben en que creer, ya que cambian de vez en cuando
sus doctrinas. Algunos
Pentecostales, el que escribe esto es Pentecostal, les sucede lo mismo cambian
de doctrina con mucha facilidad, ejemplos: algunos son "solo Jesús" y
la mayoría militan en la Iglesia Apostólica. Otros enseñan que para sacar
demonios las personas tienen que vomitar. La doctrina de "la llamada
prosperidad" sigue inundando muchas de nuestras iglesias, especialmente los
evangelistas y pastores que están en la TV y la radio. Es decir esta doctrina
está de moda. Pero, estos hermanos han olvidado el consejo que Pablo le dio a
Timoteo "que el amor al dinero es la raíz de TODOS los males" Los que
predican esa "doctrina" demuestran que aman al dinero por forma en que
viven, con el dinero de los "pobres" hermanos de sus iglesias. Y además
como pueden explicar que muchísimos hermanos fieles en los países del tercer
mundo se encuentran en la más completa miseria, o ¿es qué la fidelidad de dar
el diezmo y grandes ofrendas es lo único que vale para Dios? ¿Será qué
esa "doctrina" es exclusiva de los países desarrollados? Otros Pentecostales
creen que si un creyente no recibe el bautismo del Espíritu Santo, con la señal
de hablar en otras lenguas no es salvo. Otros con la enseñanza desmedida de la
santidad enseñan "que Cristo al morir en el Calvario dio el primer pago y
que los creyentes tienen que pagar las mensualidades" eso es obras;
tal como lo enseña la igesia católica. Y para colmo ahora
enfrentan la "pirámide" del G-12 con todo y los encuentros, que no
son más que las enseñanzas de Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas,
copiadas al pie de la letra por Cesar Castellanos. Para colmo el
fundador del llamado Ministerio Creciendo en Gracia, que ahora nos sale diciendo
que él es jesucristo ,con minúscula. Primero fue que la Biblia hablaba de él
como "el otro", después vino la "encarnación del apóstol
Pablo" y ahora cuando entendió que sus seguidores estaban "maduros"
para algo más descabellado se aparece que jesucristo se encarno en él y por lo
tanto ahora 'hasta lo adoran" les componen himnos y gracias a estos
tontos se ha hecho rico, y más tontos son aquellos medios de comunicación que
la dan tanta publicidad en la TV y los periódicos. Estos anticristos
aparecen en la escena gracias a la falta de instrucción bíblica, por
lo tanto se hace necesario estudiar la Biblia con seriedad para que aquellos
individuos sin escrúpulos no nos puedan engañar. No hay duda que
estamos en los "últimos días" es la señal de la aparición de
muchos anticristos que surgen de tiempo en tiempo desde los días de los apóstoles. El apóstol Juan
sigue diciendo: "Salieron de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros,
habrían permanecidos con nosotros. Vosotros tenéis la unción del Santo y
conocéis todas las cosas" Dice más: "Si alguno viene a vosotros
y no trae esta doctrina, doctrina de los apóstoles, no lo recibáis en la casa
ni le digáis;-Bienvenido- porque el que dice -Bienvenido- participa de sus
malas obras" Es tiempo de estar
en guardia y seguir las instrucciones de Palabra de Dios. Ramón
R. Herrera
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