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Choque de Dos Trenes Benedicto XVI abordó hace algunos días el delicado
tema de relación con confianza mutua entre el Islam y Occidente. Según el
Papa, la violencia encarnada en la idea musulmana de Jihad, o guerra santa, es
contraria a la razón y al Plan divino, en tanto que Occidente está apegado a
la razón que el Islam no consigue entenderlo. Sin
embargo, en un complejo tratado presentado en la Universidad de Regenburgo,
Alemania, donde dictara cátedra años atrás. El Papa sugirió la razón como
un terreno en común para un "genuino diálogo entre culturas y religiones,
que se necesita con urgencia hoy día" Pero la razón, es antes, no era el
Papa Benedicto XVI. En
su totalidad, es discurso al parecer reflejó la lucha del Vaticano en su
apreciación del Islam y el terrorismo a medida que el Papa de 79 años va en
pos de lo que, a menudo se considera un enfoque más provocativo, entrometido y
escéptico frente al Islam que el desplegado por su predecesor, Juan Pablo II. Como
tal, el discurso destiló muchas inquietudes que el Papa ha albergado desde hace
largo tiempo sobre la crisis de fe entre los cristianos, así como sobre el
Islam y su relación con la violencia. El
Papa comenzó su discurso, que duró cerca de media hora, citando a un emperador
bizantino del siglo XIV, Manuel II Paleogus, en "persa entendido" en
el cristianismo y el islamismo, "y la verdad de ambos". "Solamente
muéstrame que trajo Mahoma que fuera nuevo, y ustedes encontrarán ahí tan sólo
elementos malignos e inhumanos, como su orden enfocada a diseminar la fe que él
predicaba mediante la espada", citó el Papa al emperador, en un discurso
ante 1,500 estudiantes y facultativos. Al Papa se le olvido muchos pasajes de la
"mal llamada Santa Inquisición de la Iglesia Católica contra los
protestantes" La
sección, con respecto al Islam abarcó apenas tres párrafos del discurso. El
resto estuvo dedicado a un largo examen de cómo la ciencia y filosofía
occidentales se habían divorciado de la fe, dando paso a la secularización de
la sociedad europea, lo cual yace en el centro de las preocupaciones papales. En
muy curioso que el Papa, en su conclusión de que conversión mediante la
violencia, que aparece en el Corán, es actuar contra la razón y por lo tanto
es contrario a la naturaleza de Dios. El Papa, sin duda, busca la "paja en
el ojo ajeno". Su
Santidad ignoró que Cristo, no nos vino a traer la paz sino la lucha (Mateo
10.34; Lucas 12.49.) Pero
Benedicto XVI, que por muchos años la Congregación para la Doctrina de la Fe,
la que siglos atrás se llamó la Santa inquisición, hizo ocho cruzadas
sangrientas contra los musulmanes entra 1095 y 1275, es decir casi dos siglos
antes de producirse el diálogo del emperador Manuel II. Tenemos
que ir a la historia de nuestros países de América Latina, más de quinientos
años durante destruyeron impunemente en nombre de Dios todos los vestigios de
las civilizaciones, culturas, arte, ciencia, y sus creencias. Tampoco
nos habló, si Dios guío en la Segunda Guerra Mundial al Papa Pío XII que
ignoró el Holocausto judíos y todas las atrocidades, de Hitler, Musolini,
Franco, y Salazar. Durante la Guerra Fría todos los dictares de turno, como
Trujillo, Somoza, Batista, Estrossner, Videla, Duvalier, etc. y muchos otros
recibieron la bendición papal. Después
de todo el Papa pidió disculpas a los islámicos, y esto nos lleva a afirmar que
la "supuesta infalibilidad del Papa" esta en entredicho. El
mundo recordará el papado de Juan Pablo II; que quería que todos los creyentes
pudieran orar juntos, pues no todo el Islam, gracias a Dios, es fundamentalista. Ramón
R. Herrera Para
Octubre |
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