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La Educación de la Conciencia A
pesar que muchas de las personas están alejadas de Dios, todavía tiene la
capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo. Habiendo sido hechos a la
imagen de Dios, reflejamos cualidades divinas, como por ejemplo la sabiduría y
la justicia. El apóstol Pablo escribió lo siguiente en la carta a los Romanos,
capítulo 2, versículos 14 y 15 "De hecho, cuando los gentiles, que no
tienen ley, cumplen por naturaleza lo que la ley exige, ellos son ley para sí
mismos, aunque no tengan la ley. Estos muestran que llevan escrito en el corazón
lo que la ley exige, como atestigua su conciencia, pues sus propios pensamientos
algunas veces los acusan y otras veces los excusan".
Esa naturaleza moral que heredó Adán, actúa como una "ley" o como
una regla de conducta, en personas de toda raza y nacionalidad, que permite
examinarse y juzgarse a si mismos. Nuestros primeros padres, demostraron que
poseían la conciencia, pues tan pronto como desobedecieron a la ley de Dios, se
escondieron. Tenemos otro ejemplo de en que manera funciona la conciencia;
cuando el rey David comprendió que había pecado escribió el Salmo 51
una confesión de su pecado.
También la conciencia nos advierte y nos da avisos cuando tenemos que tomar una
decisión de carácter moral o de justicia. Fue precisamente lo que le ayudó a
José a salir corriendo ante los "ataques" de la mujer de Potifar. Es
muy importante que eduquemos nuestras conciencias para tomarla como una guía y no-solo
para que nos juzgue. Seguramente que debido al pecado puede que nuestra
conciencia se haya vuelto insensible y que ya no funcione como Dios se propuse
en un principio. Además hay factores que pueden influir en nuestra conciencia,
como nuestra crianza, costumbre, y el ambiente que nos rodea, ya que hoy en día
a lo malo se le dice bueno y a lo bueno se dice malo.
Para colmo la moral ha sido degradada y las normas en decadencia del sistema de
ninguna manera puedan servir de base a una buena conciencia. 2 Timoteo 3.16
y 17 Nos dice: "Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil
para enseñar, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo
de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra". Si nosotros
educamos nuestra conciencia conforme a las normas de Dios, esta seguro que
funciona mucho mejor como un mecanismo de seguridad moral que nos permite
distinguir entre lo bueno y lo malo (Hebreos 5.14), Es muy seguro que sin la ayuda
divina, la conciencia quizás no nos avise cuando nos desviemos. Si
queremos que nuestra conciencia nos ayude, la solución es, educarla con la
Palabra de Dios. Finalmente apóstol
Pablo nos aconseja. " En todo esto procuro conservar siempre limpia mi
conciencia delante de Dios y de los hombres. (Hechos 24.16) Ramón
R. Herrera |
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Sola
Gratia, Sola Fide, Solus Christus, Sola Scriptura, Soli Deo Gloria
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