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Nuevas
Religiones Es común escuchar
que hoy día vivimos en un mundo alejado de la religión es evidente que las
religiones tradicionales no poseen ya el control de los grandes
conglomerado de fieles que tuvieron siglos atrás. La creencia en el próximo
fin del mundo provocando una gran catástrofe es el elemento central de muchas
de las nuevas religiones, y ello parte de una larga tradición histórica: desde
sus inicios todas las culturas han previsto un cataclismo que pondrá término
al estado de cosas y abrirá paso a un paraíso terenal creado y gobernado por
fuerzas superiores. Han prosperado muchas iglesias derivadas de esas tradiciones,
como los Testigos de Jehová. Los Mormones y varias más surgidas del budismo y
el Islam. En
tiempos recientes se destacó la agrupación denominada Templo del Pueblo,
encabezada por el "reverendo" James Jones, quien ante el temor del fin
del mundo asociado al cambio del segundo milenio organizó un suicidio colectivo
que llevó a cabo el 18 de noviembre de 1978 y en el que murieron más de 900
personas. Un caso más que llamó la atención de la prensa mundial, fue el
de David Koresh y su grupo en Waco Texas. Varios de sus integrantes tras
resistir por 50 días a la entrada de la policía, murieron tras una brutal
irrupción de ésta a su improvisada fortaleza el 28 de febrero de 1993. El
milenarismo cobró fuerza en víspera del año 2000 y se vinculó con muchas
ideas de la "nueva era". También se relacionó con las religiones
surgidas de las creencias de los Ovnis, como la Puerta del Cielo y el movimiento
Unarius. Las Ideas del fin del mundo varían de un grupo a otro y reflejan los
mayores temores de la humanidad en un contexto de armas de destrucción masiva,
contaminación, epidemias y otras formas posibles de extinción. Todas parten de
nociones sobre la injusticia, la muerte colectiva y la certeza de que la
historia está regida por un plan divino, y eso es cierto, pero algunos
interpretan incorrectamente las Escrituras y otros más audaces se benefician de
la credulidad de las personas para esquilmarlas y vivir a costa de los
ignorantes y cuando ya no tienen por donde salir, se suicidan junto a sus
seguidores. Ante
este panorama caótico, muchos grupos han pretendido regresar a lo que
consideran los elementos esenciales de su fe. De este modo desean separase de
sus núcleos a quienes la viven de una manera más libre o la han adaptado por
diversas razones. Esos grupos reciben el nombre de "fundamentalistas"
de acuerdo con la palabra creada por Curtis Lee Laws en la década de 1920. En
un principio no todos los movimientos pretendían desarrollar las actividades
negativas con las que hoy se les identifica, sin embargo poco a poco surgieron
focos radicales que llevaron mucho más lejos el regreso a una tradición que
consideraban más pura y legítima. El
siglo XX fue testigo del auge de los fundamentalistas en muchas partes del mundo.
En EE.UU. las tradiciones evangélicas cristianas promovieron la adopción de un
"canon" muy estricto. Mientras tanto, en el mundo islámico, una
revolución fundamentalista encabezada por el ayatolá Jomeini derrocó al
gobierno de Irán. El fundamentalismo también se hizo presente en el hinduismo,
la religión Sikh y el budismo. Como rasgo comunes todos los fundamentalistas
exigen el regreso a algún texto esencial de su religión y defienden la "pureza"
de su grupo negando el acceso a extraños. Defienden valores absolutos, optan
por la lectura específica, y selectiva, de su tradición religiosa, plantean un
dualismo moral que distingue claramente a los buenos de los malos, imponen límites
estrictos a la conducta y están regidos por algún líder carismático que los
organiza. En
muchas ocasiones se han sumado a causas políticas para emprender movimientos
radicales con los que hoy día se les identifica, por ejemplo el ataque
terrorista de del 9-11 en Nueva York. El fundamentalismo se convierte así en
una forma de religión que construye principios más severos y rígidos que
aquellos planteados por los propios fundadores de religiones. En el engañoso
regreso a una "verdad" creada por ellos mismos. El mundo
moderno sigue siendo religioso, auque orientado en su fe de una manera distinta
a objetivos diferentes. Algunos
grupos se identifican con las tradiciones más aceptadas. Otros buscan su
renovación. Se hace evidente, entonces, que la religión no ha decaído en sí,
más bien ha dado paso a una época de pluralismo en innumerables variantes. No
es fácil saber si existen nuevas religiones. En la mayoría de los casos se
trata de la reformulación de viejas creencias. Debemos
aclarar antes de terminar este trabajo que: Aceptar a Jesucristo como su
Salvador personal, no es una religión más.
El conocimiento de la Fe en Dios es un don que llega a la vida de
aquellos que fueron escogidos por Dios "desde antes de la fundación
del mundo" Epístola a los Efesios capítulo 1 versículo 4 y "a fin
de que seamos para alabanza de su gloria" La misma epístola de Efesios capítulo
1 versículo 12. Esto no es cuestión de fundamentalismo religioso o políticas
del gobierno en turno en ningún país del mundo. Y tenemos que vivir de acuerdo
a la Palabra de Dios, la Biblia, que es nuestra regla de fe y conducta. Y
podemos discernir, con la ayuda del Espíritu Santo, que es pecado y que no lo
es. Nuestra máxima es. "Pecado
es todo aquello que viola la ley conocida de Dios". Ramón R. Herrera |
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Sola
Gratia, Sola Fide, Solus Christus, Sola Scriptura, Soli Deo Gloria
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