Lo qué le ocurrió a Saulo de Tarso
por Ramón R. Herrera
Parte 1 de 2
Sin duda, uno de los
testimonios más influyentes dentro del cristianismo lo constituyó el hecho de
que Saulo de Tarso, quizás el perseguidor mas encarnizado del cristianismo,
llegar a ser el apóstol Pablo. Saulo era un hebreo fanático, un líder
religioso. El hecho de haber nacido en Tarso le dio la oportunidad de estar en
contacto con una de las culturas más avanzadas de su tiempo. Tarso era una
ciudad universitaria que se destacaba por su cultura y su escuela de filosofía.
Pablo, así como su
progenitor, tenía la ciudadanía romana, un gran privilegio en esos días.
Parecía estar muy bien versado en la cultura y el pensamiento helénico. Tenía
un gran dominio de la lengua griega y al mismo tiempo desplegó su habilidad
dialéctica.
La educación de
Pablo fue judía y la recibió bajo la estricta doctrina de los fariseos,
teniendo como profesor a Gamaliel, uno de los más grandes rabinos de su tiempo,
que era nieto de Hillel. Pablo se daba el lujo de afirmar que él no sólo era
fariseo, sino hijo de fariseo (Hechos 23.6) El se jactaba diciendo: "En la
práctica del judaísmo, yo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi
celo exagerado por las tradiciones de mis antepasados" (Gálatas 1.14.
Si hemos de
comprender la conversión de Pablo, es necesario entender por qué era
anticristiano: la razón era su devoción a la ley judía, y esto fue lo que
provocó su tremendo odio contra Jesucristo y la iglesia primitiva. Pablo se
sentía insultado con el mensaje cristiano, no por causa de la afirmación de
que Jesús era el Mesías, sino por le atribuía a Jesús el papel de Salvador,
con lo cual se le quitaba a la ley todo valor en el propósito de la salvación.
La Enciclopedia Británica
dice que la nueva secta del judaísmo, cuyos participantes se auto denominaban
cristianos, golpeaba la esencia de la formación judía de Pablo y sus estudios
rabínicos. El exterminio de esta secta llegó a ser la pasión de Pablo (Gálatas
1,13. SE marcho a Damasco con las credenciales que lo autorizaban para arrestar
a los seguidores de Jesús y llévalos prisioneros para después someterlos a
juicio.
Después, algo le
sucedió a Pablo. "Mientras tanto, Saulo, respirando aun amenazas de muerte
contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió
cartas de extradición para las sinagogas de Damasco. Tenía la intención de
encontrar y llevarse presos a Jerusalén a todos los que pertenecieran al
Camino, fueran hombres mujeres. En el viaje sucedió que, al acercarse a Damasco,
una luz del cielo relampagueó de repente a su alrededor. Cayó al suelo y oyó
una voz que decía: ¿Saulo, Saulo Por qué me persigues? ¿Quién eres,
Señor?-preguntó. -Yo soy Jesús a quien tú persigues-le contestó la voz-Levántate
y entra en la ciudad, que allí se te dirá lo que tienes que hacer... Había en
Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor llamó en una visión
Ananías! -Aquí estoy, Señor. _Anda, ve a la casa de Judas, en la calle
llamada la Derecha, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando, y ha
visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entra y pone las
manos sobre él para que recobre la vista" (Hechos 9.1-12.
Es aquí donde
podemos apreciar que los creyentes temían a Saulo.
(Continuara en la próxima
entrega)
Octubre
de 2005