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La Sublime Gracia del Señor«Por
tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación.¡Lo viejo ha pasado,
ha llegado ya lo nuevo» ( 2 Corintios 5.17)
El gran negocio de Jesucristo es cambiar las vidas de las personas. Desde el
inicio de su ministerio hasta el día de hoy, ha estado activo el milagro de
transformar los corazones de las gentes. Durante sus días en la tierra, había
un deshonesto recaudador de impuestos llamado Zaqueo, a quien Jesús convirtió
en un hombre generoso (Lucas 19.1-9). Como recaudador de impuestos, en su
momento, vivía muy bien a expensas del pueblo, hasta que encontró a Jesús.
Durante la conversión de Zaqueo, Jesús dijo unas palabras que hasta el día de
hoy sirven de inspiración para muchos mensajes. "Porque el Hijo del hombre
vino a buscar y a salvar lo que se había perdido"
También hubo una mujer de muy mala reputación-María Magdalena- a quien Jesús
cambio y le hizo parte de su misión. En su misericordia Dios le permitió a
esta mujer ser la primera persona que vio a Jesús después de Su resurrección.
Él tomó esta vida que era una amenaza para la sociedad y la transformó en una
vida con sentido y que honraba a la sociedad.
Jesús también transformó la vida de un cómplice de un asesinato, que ha
tenido gran influencia en la civilización del mundo occidental. El apóstol
Pablo. Este logro es aun más significativo si tenemos en cuenta que Pablo fue
un perseguidor de la iglesia y que fue un elemento que colaboró en forma
voluntaria en el asesinato de Esteban, el primer mártir del cristianismo. Pero
Saulo que había estado activo en una encarnizada persecución de los creyentes,
quedo transformado en un hombre totalmente nuevo gracias a Jesucristo (Hechos
9.1-19) Pablo mismo escribió lo siguiente " Por lo tanto, si alguno está
en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!"
(2Co.5.17).
Pero esta historia, escrita en corazones humanos, no es un simple episodio que
pasó hace muchos años y ya no se ve en nuestros tiempos. La historia de
Jesucristo sigue transformado los corazones. Aun aquellos que están leyendo en
la Internet este artículo pueden ser testigos que Jesucristo los ha
transformado. Si Jesucristo no hubiera venido, esas personas estarían aun en
sus pecados; y posiblemente muchas de ellas habrían muerto, a causa del
alcohol, las drogas, el suicidio o por ser miembros de alguna pandilla.
En términos de hacer cuentas. El Señor Jesucristo tomó las pérdidas de
nuestra sociedad y las hizo ganancias. Lo hizo durante el tiempo que vivió en
la tierra, lo siguió haciendo a lo largo de los siglos y lo esta haciendo ahora.
El lo ha hecho por mí. A la edad de 14 años recibí a Jesucristo como mi
Salvador y Señor, inmediatamente recibí el llamado para el ministerio e
ingrese en el Seminario Las Palmas de Cabañas Pinar del Río, Cuba. Allí
estudie cuatro semestres y después ingrese en el Seminario Nazareno en la
Habana, Cuba. Fundé la iglesia de Matanzas Cuba. Cuando me case, mi suegro que
era el superintendente y fundador de la Primera Iglesia Pentecostal de Cuba me
nombró como pastor asociado. Un mes tarde ingrese en la iglesia de Dios y fui
como pastor a Santiago de Cuba, provincia de Oriente. En ese tiempo se produjo
la Revolución de Fidel Castro. Mi familia, que ya teníamos una hija, tomamos
el camino a la ciudad de Miami, estado de la Florida. Después de unos meses nos
fuimos a Puerto Rico. Allí funde la iglesia de Dios en el poblado de Manatí. Más
tarde me llamaron como maestro para el seminario Bíblico de Saint Just y a
la vez el pastor Antonio Resto Mijol me nombro pastor asociado. A la par comencé
a celebrar cultos en un hogar en la Urbanización de Country Club en Carolina, y
ahora allí hay una pujante iglesia. Un tiempo después volvimos a Miami por
llamado de Dios, ya nuestra familia había crecido ahora teníamos dos hijos,
Bechy y Ramón Luis. Nos hicimos
cargo de la iglesia de Dios con sólo cinco miembros y el Señor nos ayudó a
crecer y compramos una propiedad. La iglesia existe y se ha mantenido creciendo.
Cuando nos separamos de la iglesia Dios nos trasladamos a la ciudad de Nueva
York, allí hicimos estudios pos-graduados en la Universidad de los Pueblos de
las Américas, debidamente acreditada por el Estado de Nueva York. Resumiendo he
sido pastor dos veces en Cuba, dos veces en Puerto Rico, tres veces en Miami,
una vez en Nueva York, una vez en New Jersey. He tenido ministerios radiales de
más de 100 horas semanales, hemos editado y dirigido periódicos, incursionamos
en el ministerio Evangelístico, en el magisterio pastoral. Parodiando al apóstol
Pablo a mis 73 años tengo que admitir con mucho gozo "Pero por la gracia
de Dios soy lo que soy" Él puede hacerlo por usted. Se pueden transformar
las pérdidas en ganancias cuando Jesucristo forma parte de la ecuación. Él
sigue trabajando en este mundo en la transformación de corazones. Este es su
plan permanente y créanme que resulta excitante ser parte de él. Ramón
R. Herrera |
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Sola
Gratia, Sola Fide, Solus Christus, Sola Scriptura, Soli Deo Gloria
Ministerio |